Hugo Campan (Toulouse, Francia, 1990) creció entre trucos de skate y cámaras de VHS, documentando la vida con una mirada que luego trasladaría a la moda y la fotografía. Su estética se nutre de esa misma urgencia por capturar lo fugaz, jugando con el grano y el color. Desde sus primeros días filmando a sus amigos skaters hasta sus colaboraciones con marcas como Carhartt y KNWLS, su enfoque se mantiene: no seguir reglas, mezclar referencias y crear desde el sampling -recontextualización de elementos para generar algo nuevo-.
El fotógrafo nos comenta que toda su creatividad y primeros acercamientos a las artes vienen del mundo del skate, de a poco este deporte y la cultura a su alrededor le permitieron descubrirse, al igual que a sus intereses: “Le debo mucho al mundo del skateboarding. Tiene un enfoque único del proceso creativo en su totalidad: combina rendimiento, vestimenta, estilo, música, actitud, etc. En esencia, integra múltiples elementos artísticos y culturales en una sola práctica cohesiva”.
“Le debo mucho al mundo del skateboarding. Tiene un enfoque único del proceso creativo en su totalidad: combina rendimiento, vestimenta, estilo, música, actitud..."
“El skateboarding también desarrolla una mentalidad particular: la capacidad de repensar e interpretar todo, desde la arquitectura hasta las normas sociales. Fomenta la creatividad no solo en el movimiento, sino también en la manera en que las personas interactúan con su entorno y cuestionan las estructuras establecidas”.
Para Hugo, su mirada estaba completamente mediada por el mundo del skateboarding, tanto en el arte como en la moda. Para él, esto tenía un valor especial, ya que considera que pocas culturas tienen la capacidad de curar lo que es relevante dentro de la juventud. El skateboarding, en su visión, absorbe influencias del rap, el metal y la moda, entre otros, para transformarlas en algo de su universo.
El fotógrafo, hace un año decidió hacer una aglomeración de su trabajo en su primer fotolibro “Excess Of Poetry In The Nervous System”. Una edición impresa de 69 páginas donde exhibe el eclecticismo característico de su obra.
“No quería hacer un portafolio clásico, ni una web estándar, ni nada que siguiera las expectativas profesionales habituales. Quería crear un megamix de todo lo que soy en un solo lugar—desde poesía hasta imágenes y referencias. Porque, para mí, la vida es así: todo sucede a la vez, abrumando mis sentidos”
“Quería crear un megamix de todo lo que soy en un solo lugar—desde poesía hasta imágenes y referencias”
Finalmente, reflexionando sobre su experiencia como skater, menciona: «Esto también está vinculado a mis años de skater adolescente: usábamos cámaras DV y VHS. Recuerdo cuando apareció el video en HD, pensé: esto es demasiado realista. Da un poco de miedo. Le falta algo irreal—algo sobre-real, algo que te saque de la realidad. Sé que ahora a la gente le encanta porque recuerda la estética de los 90 o del Y2K, pero para mí es genial porque se siente más como pintura o como algo que no está atado a la realidad«.
Puedes seguir su trabajo en @hugo_campan



