En un mundo donde lo digital se ha vuelto la norma, aferrarse al formato físico es un acto de resistencia. Sin embargo, para Giovanni Murolo (Brescia, Italia, 1988), diseñador editorial, la materialidad siempre ha sido su lenguaje natural. Desde pequeño encontró en los libros su principal inspiración, había algo en ellos que inmediatamente le llamó la atención: en las páginas, la composición de cada elemento y la sensación de tener algo en las manos.
Con esa pasión en mente decidió estudiar diseño, luego de visitar una feria y cautivarse del mismo modo que cuando era niño, pero esta vez con una nueva visión; ya no eran los cómics ni los dibujos los que despertaban su interés, sino las sensaciones que le producían las tipografías, los márgenes mínimos y las nuevas propuestas visuales que desafiaban sus conocimientos previos.
Pero, ¿qué hace un diseñador editorial? Es el arquitecto de lo que leemos en libros, revistas o en cualquier publicación. Su principal misión es traspasar ideas al papel, mediante elementos visuales como texto o imágenes. En esta tarea hay detalles que muchas veces se pasan por alto, aunque para cualquier creativo son clave: como las fuentes o los márgenes. El propio Giovanni lo explica: “mi trabajo es elevar el contenido estéticamente tanto como pueda. Es decir, ‘valorizarlo’, darle valor a ese contenido a través del diseño y hacerlo lo más claro posible”.
“mi trabajo es elevar el contenido estéticamente tanto como pueda. Es decir, ‘valorizarlo’, darle valor a ese contenido a través del diseño"
Y es justamente ahí donde aparece uno de los principales desafíos de quienes se dedican a este oficio: saber qué y cómo priorizar. Por eso Giovanni tiene su propio método, y en el centro de este se encuentra Seagal, la tipografía que él mismo diseñó y que se ha convertido en el eje de su trabajo. No es solo una fuente: es el filtro a través del cual diseña, ordena y da forma a cada proyecto. Por eso, en todas sus publicaciones utiliza exclusivamente esta tipografía. Una decisión que puede parecer inusual dentro del mundo del diseño editorial, donde lo habitual es combinar familias tipográficas, pero que ha servido para que el autor construya una identidad propia y profundamente reconocible.
La fuente combina precisión con carácter a través de líneas geométricas y márgenes muy delgados. Es un diseño limpio y sin adornos excesivos que toma inspiración de fuentes clásicas como Helvetica, pero con una vuelta de tuerca moderna.
«La tipografía es esencial para mí, siempre me ha fascinado el estilo suizo y las fuentes grotescas. Pueden ser muy versátiles para el contenido. Pueden ser elegantes y sutiles, pero también muy duras y casi ‘gritadas’. Este tipo de versatilidad me da la posibilidad de aplicar una estética muy áspera y agresiva cuando es necesario, pero también algo muy elevado y minimalista”.
“Este tipo de versatilidad me da la posibilidad de aplicar una estética muy áspera y agresiva cuando es necesario”
En el vocabulario de Giovanni hay una palabra que destaca por sobre el resto: la versatilidad. Ese es uno de los pilares que tiene al momento de diseñar una pieza gráfica. ¿De qué sirve hacer una y otra vez lo mismo? Es en esta constante búsqueda donde dedica gran parte de su proceso creativo. Esta originalidad la ha conseguido a través de su marca personal: el diseño casi exclusivamente con texto. Y es que es fácil reconocer un trabajo del italiano: en cada página Seagal brilla a través de experimentación con tamaños y rellenos, algo con lo que el artista brinda estructura, respiración y presencia.
Otro punto importante es la legibilidad, de nada sirve diseñar algo que nadie quiera leer. Aquí los diseñadores se enfrentan a un desafío, encontrar la manera de hacer algo tan legible como atractivo visualmente. Al fin y al cabo todo se trata de encontrar el equilibrio, y de entender que al final del día el contexto y el contenido mandan.
“Mi objetivo es crear una estructura que sea muy dinámica. Empiezo interpretando el contenido, intentando darle un tono de voz similar al del tema. Muchas veces no se trata de diseño, sino de la interpretación del contenido”.
Muchos de sus conceptos se materializan en NR MAGAZINE, revista independiente que desde el 2016 registra lo más destacado de las artes europeas. Giovanni es el encargado de la edición impresa, donde tiene total libertad para trabajar sus ideas, siempre y cuando dialoguen con los temas de la edición en la que está trabajando.
La revista, que además complementa la edición impresa con contenido publicado en su sitio web, refuerza el compromiso del diseñador con lo tangible. No es lo mismo diseñar para el papel que para una pantalla, y el artista así también lo entiende. La pasión por lo material se vive día a día en el escritorio de Giovanni porque pese a todo sabe que “el material impreso sigue estando vivo porque es necesario. Porque la gente lo quiere”.
“Han sobrevivido el internet, los libros electrónicos, los libros de diseño, porque siguen siendo un recurso necesario. Son como los vinilos, diría yo. Quiero pasar horas diseñando, probando diferentes maquetas porque quiero verlas impresas. Las publicaciones impresas serán cada vez más valiosas, y también el toque manual. El error humano es cada vez más valioso en el ecosistema en el que vivimos”.
“Las publicaciones impresas serán cada vez más valiosas, y también el toque manual. El error es cada vez más valioso en el ecosistema en el que vivimos”
Cada revista y cada página recuerdan que la comunicación no ocurre solo con la lectura, sino también con lo físico: con el tacto, el peso y el ritmo. En un entorno saturado por clicks, el artista entiende que lo material no busca competir, sino ofrecer otro tipo de encuentro: uno más pausado, que exige mayor atención. Una experiencia que invita a mirar de cerca, a sorprenderse con formas y detalles, e incluso a leer más allá de lo que las palabras dicen. Un espacio donde la forma importa tanto como el contenido y donde la lectura vuelve a ser un acto personal y consciente.
Conoce más de su trabajo en @giovanni_murolo



