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Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee
Venusmansion, la mansión del amor de Oisol Lee

venusmansion

Lo poco que Internet te cuenta de Venusmansion es que es el nombre que un arquitecto coreano afincado en Seúl llamado Oisol Lee ha decidido darle a su “marca creativa”, y el resto te lo dicen los productos que surgen de su peculiar mundo interior.

Lee se atreve con todo. Y con eso me refiero a poner, por ejemplo, en un mismo marco pictórico bicolor a la Venus de Botticelli o al David de Miguel Ángel, con Sailor Moon o con “actrices” hentai (el género del manga y anime pornográfico). El escenario en el que se encuentra esta extraña pero funcional mezcla de figuras y dibujos se asemeja a una mansión lujosa en la que todos los sillones están acolchados, todos los ventanales miden mínimo dos metros, y la loza es de porcelana fina. He ahí el origen del nombre de su obra: la mansión de Venus.

La lectura más inmediata es la de la equiparación del imaginario occidental y oriental a través de sus representaciones artísticas habituales del cuerpo femenino. Para ello es necesaria, evidentemente, una desmitificación de estas representaciones, pero también exige una fascinación por éstas. Paradojas.

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La creación de interiores de Venusmansion evoluciona, luego, hacia el uso y manipulación de las esculturas clásicas mencionadas, colocándolas en un plano estético actual y reproduciéndolas hasta el infinito. Si quieres ver a la Venus clásica en un fondo de puntos y colores planos pastel, con unas frutas en la cabeza “a lo cubano”, con una corona o con unos lentes retro, este es tu momento. La Venus simboliza, a su vez, la eterna búsqueda del amor, la belleza y la fertilidad con la que se relacionaba a esta diosa romana. Representa el anhelo máximo de la humanidad, siempre en busca de lo bello, del deseo, de amar y ser amado. Lee trata de decirnos que todos somos, o queremos ser, una “Venus”. Y eso es lo que une culturas y civilizaciones, lo que nos convierte en especie humana, nuestros instintos y deseos más primarios, pero también lo que nos condena a un malestar permanente. Paradojas, de nuevo. ¡Bienvenidos a la “mansión de Venus”!