Studio Kxx

Varios | Por hace 7 años.
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KRZYSZTOF DOMARADZKI

“Aprender día a día tratando de hacer la forma acorde con la función”

“Me gusta mucho enfrentar formatos de gran escala, donde el cuerpo entero participa en el proceso creativo”

“Los toques finales se aplican siempre al día siguiente, cuando soy capaz de ver todos los pequeños detalles y defectos que no he podido ver antes”

Fecha de nacimiento: 1979
Lugar de nacimiento: Pozna? / Polonia
Residencia actual: Pozna? / Polonia



Krzysztof Domaradzki es un diseñador gráfico polaco que ha conseguido instalarse en el circuito internacional con un trabajo fino, que juega con el contraste entre formas rectas y orgánicas. Se podría decir que ese es su gran talento: conseguir la armonía visual entre la perfección de la forma geométrica y la arbitrariedad de la curvatura y el movimiento de los cuerpos reales. Este talento, tan preciado en el mundo del diseño gráfico, parece tener cierta explicación en el caso de Domaradzki, pues él viene de una Academia de Bellas Artes (obtuvo un Master en Técnicas de metal y Dibujo) y sólo en una segunda etapa de su formación (esta vez de un modo informal) tuvo contacto con el vector de la computadora. Así, su trabajo compositivo se encuentra muy influenciado por las artes, aunque se presente formalmente como diseño gráfico y tenga las intenciones comunicativas de éste.

Después de un período de aprendizaje y perfeccionamiento, el año 2006, junto a su pareja Eliza, decide levantar su propio estudio de diseño: Kxx. Y rápidamente le sonríe el éxito: Audi, Sony Ericsson, Martini, Nike y Volkswagen son sólo algunas de las muchas marcas que han decidido trabajar con él. Por ese lado, hay un claro reconocimiento del medio; mientras, por otro lado, invitaciones a encuentros internacionales, premios y portadas de revistas, revelan el reconocimiento de sus pares. Tan bien le ha ido, que Kxx ha decidido ampliar su oferta no sólo al diseño, incluyendo la resolución de problemas empresariales de diversa índole, siempre con el foco puesto en la creatividad, la búsqueda de lo nuevo, y la idea de que nunca hay una última manera de lidiar con un problema dado.

Cuéntanos cómo fue que llegaste al diseño gráfico. ¿Siempre te llamó la atención?

Descubrí el diseño justo después de graduarme en la Academia de Bellas Artes. Me contrató una agencia de publicidad que me exigía trabajar en computadoras… y en aquel entonces las computadoras eran un completo misterio para mí. Poco a poco fui aprendiendo a hablar el sorprendente idioma del diseño gráfico, haciendo freelance y trabajando para varios clientes. Y así fue como empecé a hacer lo que hago ahora: aprender día a día tratando de hacer la forma acorde con la función.

¿Estudiaste alguna carrera, o eres autodidacta?

Se podría decir que soy autodidacta, porque nunca he tenido ningún tipo de educación específica en el campo del diseño. En la Academia practiqué técnicas tradicionales como dibujo, grabado o pintura. En algún momento asistí a un curso de póster, y también a algunos programas de comunicación, pero creo que ninguno de ellos me ha servido mucho para lo que hago ahora. La real experiencia de diseño vino con el trabajo concreto. Los primeros intentos fueron un desastre, pero a medida que progresaba resultó que realmente amaba lo que estaba haciendo. Yo confiaba en mi talento, pero a la larga fue la persistencia y el deseo de escuchar mi propia voz lo que me mantuvo en marcha

¿Y continuaste cercano a las artes?

Después de terminar los estudios me he dedicado básicamente al trabajo comercial. De hecho, no he sostenido un pincel en la mano durante casi cinco años… Pero de todos modos me interesa, y espero poder hacer algo más adelante. Hay ideas.



¿Qué materiales sueles usar en la elaboración de las ilustraciones?

Yo diría que mis herramientas más comunes siguen siendo: un lápiz, una pluma y una hoja de papel en blanco. Una vez que me dan éstos y una computadora, estoy casi listo para hacer cualquier cosa.

¿Cómo sueles afrontar tus trabajos gráficos? Cuéntanos un poco de las diferentes etapas que sigues para dar con cada resultado.

Siempre hay un concepto detrás de mi trabajo. No puedo empezar a crear algo sin antes hacer un bosquejo. Una vez hecho esto, todo depende de mi estado de ánimo, pero por lo general me lleva hasta un par de horas para aproximarme a lo que he imaginado previamente. Lo logro mediante la aplicación de texturas, el uso de filtros y la manipulación de fotografías, a menudo usando un dibujo como base. Cuando estoy cerca de terminar, me pongo a reducir los colores y trabajo con la tipografía. Los toques finales se aplican siempre al día siguiente, cuando soy capaz de ver todos los pequeños detalles y defectos que no he podido ver antes.

Tu trabajo gráfico se caracteriza, entre otras cosas, por el movimiento que consigues imprimirle a las imágenes mediante el uso de los trazos curvos. ¿Se trata de una técnica que has desarrollado con el tiempo, o de algo que siempre estuvo ahí, en tu trazo?

Cuando se trata de dibujar, siempre he estado muy preocupado de dos cosas: detalle y expresión. Por un lado, puedo dibujar una imagen muy detallada por muchas horas, pero por otro lado, me gusta mucho enfrentar formatos de gran escala, donde el cuerpo entero participa en el proceso creativo, con el que cada gesto se manifiesta en una marca única. Las líneas a las que te refieres, probablemente tendrían que ser una combinación de estas dos sensaciones y tengo que admitir que definitivamente han evolucionado con el tiempo.



Domaradzki lleva ya más de cuatro años con Kxx, una empresa de diseño gráfico instalada en Polonia que ha funcionado bastante bien. Le sobran trabajo y clientes, y la oferta se ha extendido por horizontes que sobrepasan los límites del diseño.

Kxx ofrece también trabajos de marca, identidad visual, diseño web y dirección de arte para gran diversidad de clientes. ¿Cómo afrontas estos trabajos, tan distintos al diseño propiamente tal?

Creo que el diseño es un lenguaje como cualquier otro y lo que hago es simplemente tratar de aprender tantos dialectos como sea posible, haciendo muchas cosas diferentes, tomando nuevos caminos y encontrando nuevas soluciones a cualquier tipo de reto creativo. Esto es lo que hace tan especial este trabajo: ningún día se parece a otro, no hay espacio para el aburrimiento.

Has trabajado para grandes marcas, ¿cómo ha sido esta experiencia?

Siempre es genial cuando eres reconocido por grandes clientes como Nike o Sony Ericsson. Me emociono mucho cuando me contactan. Siento que se trata de una gran responsabilidad, y no me gusta decepcionar. En todo caso, en mi experiencia cotidiana, intento acercarme a cada cliente de la misma manera, independientemente de su tamaño. Yo lo veo como si se tratara de una tarea que debe realizarse de la mejor manera posible. El resultado es lo importante, no el tamaño de la marca.

Esta es una pregunta quizá un poco aburrida, pero es difícil no hacértela: ¿consideras que el diseño es arte?

Como alguien que ha estado haciendo ambas, puedo definitivamente decir: sí. Y en muchos niveles… Sin embargo, hay algunas diferencias. Estoy de acuerdo con David Hockney respecto a las diferencias las particularidades de una obra de arte, pero de todos modos creo que son ámbitos que no pueden ser separados del todo.

¿Hay otros diseñadores o artistas que inspiren tu trabajo?

Muchos de mis ídolos van y vienen, pero hay algunos que no dejan de sorprenderme e inspirar mi trabajo. En el campo del arte, definitivamente tendría que hablar de Egon Schiele por su capacidad para dibujar el cuerpo humano, Francis Bacon, por la forma en que pensaba de la pintura y la forma en que percibe el hombre y sus defectos, Anselm Kiefer, por sus ricas texturas y extraordinaria visión y William Turner por sus impresiones en color. Sus trabajos siguen siendo una enorme fuente de inspiración y han sido siempre y serán para siempre mis ídolos. Más recientemente, he admirado talentos del diseño como 3Deep Design, Sagmeister Inc., Non-Format (Joia_07) o Grandpeople. Sus trabajos me recuerdan todo lo que me queda por delante.



Pero hay otra gran influencia en el trabajo de Krzysztof: se trata de su hermano Grzegorz (Joia_11). Él también se caracteriza por un trabajo muy armónico entre lo orgánico y lo vectorial, y en muchos casos resulta difícil distinguir qué imagen es de quién. Se trata de una relación de influencia mutua, que ellos ya tienen bien asumida y que incluso disfrutan, aunque mantienen cierta distancia profesional. De hecho, Grzegorz sigue trabajando freelance, y ni se le ha pasado por la cabeza instalarse con una empresa, como ha ocurrido con Krzysztof.

Tu hermano también se dedica al diseño gráfico. ¿Cómo es su relación profesional?

En primer lugar, él es mi hermano gemelo, y, obviamente uno de mis héroes. Hablamos casi todos los días. Siempre nos hemos respetado, competido y empujado a nosotros mismos. Todo empezó en la escuela y continuó en la Academia… Aunque siempre hemos tratado de ser diferentes, cada dos años nos encontramos haciendo cosas similares. Hemos hecho algunos proyectos juntos, como la TNHB, por ejemplo, pero en términos de una relación profesional real preferimos seguir caminos separados.