Stefan Glerum

Varios | Por hace 4 años.
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El nuevo milenio desde el siglo pasado
Ámsterdam, Holanda. 1983
stefanglerum.com

Por Laura Olivera.

Me gustan las expresiones exageradas porque proyectan una historia o emoción más claramente que las expresiones sutiles



Holanda es para el arte algo así como lo que Uruguay es para el fútbol: un país que por pequeño que sea en población, nunca deja de producir grandísimos exponentes. Y si entre los siglos XVII y XX los holandeses dictaron cátedra de pintura con nombres como Rembrandt, Vermeer, van Gogh y Mondrian (por nombrar a los más mainstream, porque la verdad es que hay al menos diez más que merecen mención), la generación del nuevo milenio ha sabido estar a la altura de la tradición, sumando a la pintura otras artes de vanguardia, como la ilustración, la fotografía y el diseño.

Aquí hemos formado parte de la difusión de estos nuevos genios, ya sean consagrados como Erwin Olaf (Joia_06 y 12), Piet Parra (Joia_10 y Joia_17) y Theo Jansen (Joia_17), o emergentes como Joram Roukes (Joia_21). El ilustrador Stefan Glerum se une a ellos en nuestra galería, y lo hace con conciencia de su herencia y su presente: “Creo que Holanda siempre ha estado bien representada en el arte de vanguardia y el diseño. Lo que sí veo en los últimos años es un cambio hacia un arte y diseño más ilustrativos”.

Crecer en el rico ambiente artístico de su país fue una influencia esencial para su desarrollo: “Cuando era niño visité muchos museos, especialmente el Stedelijk. Creo que al final eso me amplió la mente. También que mi papá me obligara a leer las historias de Tintin siendo muy joven… eso no fue nada de malo”.

El bagaje cultural es parte esencial de su trabajo, manifiesta y reconocidamente influenciado por la escuela Bauhaus, el Art Deco, el Futurismo y el Constructivismo. “Todos esos movimientos tienen algo en común: un acercamiento muy moderno al arte y al diseño, o derechamente al mundo, pero en el comienzo del siglo XX. Puedes ver abstracción, formas geométricas, temas futuristas, pero tienen una sensación de hecho a mano. Me gusta especialmente el trabajo de Fortunato Depero, quien hizo muchos trabajos por encargo junto con sus obras propias, que son impresionantes hasta el día de hoy”.

Las enseñanzas de Joost



Stefan Glerum nació en Ámsterdam, donde reside hoy, pero antes de establecerse definitivamente pasó cuatro años en Breda estudiando ilustración en la academia St. Joost. Y mientras cultivaba su mente con todos esos movimientos que influenciarían su estilo, vivía otra experiencia que lo marcaría como artista, siendo asistente de Joost Swarte, el dibujante de historietas más reconocido de Holanda.

Lo aprendido le dejó muchas cosas claras a la hora de enfrentarse a una ilustración: “Cuando hago un dibujo, siempre tengo un concepto de lo que quiero hacer, pero rara vez hago un bosquejo claro de antemano. Me gusta empezar mi trabajo final de inmediato, bosquejando y entintando al mismo tiempo, viendo cómo las formas van desarrollándose. En cuanto a si tengo un objetivo general con lo que hago, sólo quiero estar inspirado, hacer trabajos que me parezcan buenos y mejorar”.

Resulta evidente en prácticamente cada una de sus creaciones que de Swarte y de los movimientos de principios del siglo XX aprendió la tendencia a las líneas claras, sin muchas texturas. “Las líneas limpias hacen a un dibujo más fácil de leer. Artistas como Herge (creador de Tintin), Joost Swarte y Chris Ware (ilustrador estadounidense autor de The Acme Novelty Library) son buenos ejemplos de uso de líneas limpias con propósitos narrativos. Aunque esa no es la razón por la que uso líneas limpias. Me gusta la naturaleza gráfica que le dan al dibujo, precisa y técnica, pero puedes sentir que está hecho a mano”.

“Los colores y las texturas que uso en mi trabajo son para darle más profundidad, más riquezas a los dibujos. De todas formas, recientemente empecé a usar también más colores planos, para algunas impresiones, por ejemplo. He notado que un dibujo tiene que ser mejor y más preciso para verse bien con colores planos”.

Los personajes de Stefan son, en su mayoría, figuras fáciles de reconocer, muchas son humanas, pero siempre tienen un detalle fuera de lo común, como narices u ojos extraños. “Me gustan las expresiones exageradas porque proyectan una historia o emoción más claramente que las expresiones sutiles. También está el factor de que me gusta que mis figuras parezcan estar en pánico, fuera de control, porque eso las hace más interesantes para mí. Incorporo prendas u objetos que encuentro en mi vida personal y me parecen inspiradores. Muchas veces las figuras que dibujo tienen algo que ver con mi vida”.

Aunque lo que más destaca entre sus obras son sus trabajos personales, esto no quita que referentes de diversos ámbitos, como Cartoon Network, Pirelli y Obey, ya cuenten con su talento, que seguramente empezaremos a ver más seguido asociado a grandes instituciones. Fundamental para la promoción de su arte ha sido Rooftop Amsterdam, consultora creativa que combina encargos comerciales con el apoyo al trabajo independiente de los artistas que representa. Puedes encontrar cosas Stefan en su sitio web rooftopamsterdam.nl, al lado de muchos otros exponentes de la más nueva generación de herederos de la tradición artística holandesa.