Cargando galería...
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno
Sophie Ebrard nos muestra la otra cara del porno

No sé muy bien como pero yo misma estuve involucrada en el rodaje de unas escenas pornográficas (detrás de la cámara) y entiendo porque Sophie Ebrard sintió el impulso de fotografiarlo y mostrarlo tal como es: como un rodaje común y corriente en el que el mayor presupuesto está destinado a las actrices, no tanto a los actores, menos al decorado, y mucho menos a los guionistas. En la producción de las escenas se dan situaciones tan cotidianas y poco excitantes como en el resto de los rodajes, con la diferencia de que la acción es otra, y las cualidades valoradas en los actores y actrices también son otras.

Detrás de toda la parafernalia del porno (bronceados falsos, cabellos rubios no-naturales, uñas postizas, etc.) existen personas reales y normales, que se atreven a entrar en un mundo del que no es fácil salir normalmente por necesidades económicas. El resultado final es lo que interesa, debe parecer real, aunque no lo sea y todos lo sepan, igual que una película de ficción. Sophie Ebrard ha querido desmitificar este mundo, mostrar la cotidianidad de un rodaje porno, centrándose sobre todo en los “protagonistas”, los actores y actrices que se convierten casi en atletas y aguantan jornadas agotadoras de cambios de postura.

La fotógrafa francesa encontró a Gazzman, el director escocés de porno al que ha estado siguiendo durante 4 años, en un intercambio swinger mientras buscaba parejas que quisieran participar en otra de sus series de imágenes. Así surgió “It’s Just Love” (Sólo es amor), esta serie centrada en las situaciones “detrás-de-las-cámaras” de los rodajes porno, sobre todo de los momentos de pausa entre las tomas de una escena, en las que las facciones de los actores y actrices se relajan, aunque también hay instantáneas tomadas en plena acción así como detalles de los decorados.

El trabajo de Ebrard consigue un excelente resultado, sin huir de las imágenes habituales del porno, solamente añadiendo a ellas su visión, su toque personal. Acostumbrada a trabajar con marcas tan grandes como Adidas, Stella Artois, Volkswagen, o Vodafone, la fotógrafa reserva largas temporadas a sus proyectos personales. No te pierdas el resto de su trabajo.