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Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices
Salavat Fidai – Sacando punta a los lápices

[vimeo]http://vimeo.com/132601104[/vimeo]

Desde Rusia, Salavat Fidai es un apasionado de las miniaturas; trabaja pinturas clásicas sobre cajas de fósforos o capullos de gusanos de seda –estás leyendo bien– o incluso tiene algún que otro trabajo sobre alimentos perecederos como los plátanos (estaría bien saber como los conserva). Pero si en algo destaca el artista ruso es en el trabajo de escultura… una escultura trabajada en la mina de los lápices.

Ver a Fidai trabajar sobre algo tan frágil como la mina de un lápiz es maravilloso. La sutileza con la que trabaja su materia prima, el nivel de detalle que obtiene de un trozo negro de grafito, es espectacular. Edificios, armas, manos, animales… cualquier imagen que Salavat Fidai tenga en mente, la plasma con una facilidad asombrosa en la punta de un instrumento (hasta hoy) de escritura.