Sobre Joia | Por hace 2 meses.

JOIA es una publicación que busca ser el reflejo del momento historico en cuanto a comunicación visual se refiere, pero entendemos que cada obra que en nuestras paginas se ha publicado es el resultado de un cuestionamiento, la culminación de un proceso o el registro de acontecimientos culturales que impactaron la trayectoria de una comunidad. Y es que toda subcultura nace como reacción a algo. Jóvenes que se animan a cuestionar por qué las cosas son de una cierta forma, que sienten que no tienen algo que los identifique y deciden crearlo ellos mismos. Porque la Historia no la hacen personas conformes con sus vidas y el mundo, sino las que conocen el hastío y el dolor.

En este número quisimos contar la historia del grime.
A través del libro This Is Grime, de la periodista Hattie Collins y la fotógrafa Olivia Rose, exploramos sus orígenes, marcados por la multiculturalidad de la sociedad británica. Discutimos cómo está haciendo el cruce del underground al mainstream. Nos preguntamos sobre su estética. Descubrimos por qué la idea de comunidad importa tanto a sus artistas y por qué se refieren al grime como una revolución.

Las subculturas se definen primero por lo que no son.
Antes de reconocerse a sí mismo como tal, el grime sabía que no era hip-hop. Esos adolescentes -muchos de ellos, hijos de jamaiquinos y africanos- que se juntaban en un sótano a escupir rimas no buscaban sonar como raperos gringos. Querían tener algo que propio, algo local.

Nos es difícil no trazar un paralelo entre el grime y el reggaetón. El reggaetón también surgió de un vacío, de la necesidad de los jóvenes en los barrios pobres de Puerto Rico de tener una música que les perteneciera. La hicieron fusionando el dancehall y el hip-hop. En un país con problemas para apreciar su herencia africana, estos chicos le dieron visibilidad. Se encargaron de celebrar aquello que los sectores más acomodados preferían negar. De alguna forma, se descolonizaron.

Claro que con cada ruptura viene una resistencia. Así como el reggaetón fue desacreditado por la prensa por ser “indecente”, así como fue perseguido y censurado por las autoridades, lo mismo pasó con el grime. Los mismos prejuicios.

Hoy, lo latino es cool fuera de Latinoamérica, al igual que el grime es cool fuera de Inglaterra. Hoy, Yandel puede hacer una canción con Future y Stormzy, y puede tocar en SXSW. Pero te aseguramos que aún hoy, escuchar reggaetón en Londres es menos “flaite” que escuchar grime. Tal como en este lado del mundo pasa al revés. ¿Por qué nos cuesta tanto encontrar valor en lo que está cerca?

Quizás esa sea una pregunta para tener en mente en los próximos años. Chile está cambiando y muy rápido. Ojalá sepamos sacar algo original de tanta mezcla de culturas. Ojalá que conocer la historia de otros nos haga más vivos.

Encuentra el reportaje especial This Is Grime en 12 paginas en la nueva JOIA Magazine 49.