A Claire y Max les encanta viajar, de hecho se dedican a ello profesionalmente. También les gusta alterar las realidades que ven al visitar todos esos rincones del mundo, y lo comparten a través de cortometrajes experimentales en los que muestran, por ejemplo, Paris como si fuera un falso y gigantesco set de televisión, o ciudades anegadas por el agua después de una catástrofe meteorológica.


“El lugar del hombre en nuestra sociedad es uno de los temas principales de nuestro trabajo, junto a los conceptos de la vacuidad y el abandono, estamos convencidos del impacto antrópico en el medio ambiente. El calentamiento global que deducimos de las aguas ascendentes es sólo un elemento de todas las degradaciones ambientales como la contaminación del aire y del agua, el empobrecimiento y el agotamiento de los recursos naturales”, afirman la pareja.


Esta combinación de trabajo soñado, tarea medioambientalista y arte audiovisual resulta ser una mezcla perfecta de factura impecable, como puedes ver en el corto “two ºC”.