Marko Djurdjevic

Varios | Por hace 6 años.
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MARKO DJURDJEVIC

“El único autor que realmente puedo recomendar, porque lo leo una y otra vez sin cansarme, es Charles Bukowski”

“Nunca me verás dibujar cuando estoy tomando un café o descansando”

“A los 18 años intenté hacer algunos comics para mí, pero resultaron ser una mierda horrible, así que tuve que quemarlos”

Fecha de nacimiento: 1979
Lugar de nacimiento: Coblenza, Alemania
Lugar de residencia actual: Berlín, Alemania


Pariendo realismo

Quien se haya detenido en una vitrina a mirar las revistas de cómic que se están publicando hoy en día, seguramente habrá puesto sus ojos sobre una ilustración de Marko Djurdjevic. X-Men First Class, Thunderbolts, Capitán Amércia, Los cuatro fantásticos, Amazing Spider-Man y Blade son sólo algunos de los títulos que encabezan sus ilustraciones.

Creador congénito, Marko Djurdjevic ha seguido un camino curioso. De todo lo que ha producido, hoy rescatamos una serie de imágenes a gran escala que muestran panorámicamente toda la gama de personajes de alguna historieta. Se trata de un proyecto que está realizando hoy en día, pero que sólo se ha hecho posible después de un largo recorrido en el mundo del comic, a través del cual ha terminado familiarizándose con cientos de personajes de historieta.

Su relación con el comic ha sido extraña. Marko dejó de leer historietas antes de los quince años, y no volvió a hacerlo hasta que fue contratado por Marvel. No manejaba los códigos ni se movía en el ambiente. Esto, a su juicio, permitió que surgiera algo nuevo, un estilo propio que le valió el respeto del público y de sus pares. Una vez en Marvel, poco a poco fue impregnándose del universo que gira en torno al noveno arte, pero nunca tan fanáticamente; nos cuenta, de hecho, que ese estilo propio se ha mantenido debido a que no le interesa mayormente el trabajo de ningún otro ilustrador del medio. Pero, si bien dejó de leer comics muy temprano, no abandonó inmediatamente la idea de realizar él sus propias secuencias. Lo intentó, sin éxito, hasta los dieciocho años. La razón del fracaso: resultados desastrosos. Y debió pasar algún tiempo en Marvel para sacarse la yeta: al principio sólo trabajó haciendo portadas, hasta que por fin se dio la oportunidad de realizar un trabajo de ilustración de secuencias. En lo que a su trabajo como ilustrador de portadas respecta, Djurdjevic se consagró con un estilo fuerte y poco especulativo, muchas veces destacando por la disposición con la que presentaba a los personajes, más reflexiva que la típica imagen del superhéroe o el villano atacando de frente.



Marvel y el éxito

Su entrada a Marvel también fue extraña. Djurdjevic se había instalado en San Francisco hacía algún tiempo, dedicado a realizar dibujos en blanco y negro para empresas de juegos de rol como White Wolf y FanPro. En eso estaba, cuando un amigo suyo le propuso crear una serie de personajes para los X-Men. En tres días Marko dibujó 18 bocetos de personajes, que fueron publicados en la página conceptart.org. La respuesta de sus pares fue inmediata y abrumadora, se hizo de muchos nuevos amigos, pero también de enemigos; su estilo y su potencia creadora de personajes se reflejó tan bien en aquel trabajo, que su estilo rápidamente se hizo reconocible. La cosa ya estaba más o menos cocinada: no tuvo que pasar mucho tiempo para que un editor de Marvel se topara de casualidad con los bocetos. Una llamada, una portada de prueba, y Marko Djurdjevic ya estaba dentro de la compañía del comic más grande del mundo.

Otro producto que ha hecho conocido a Marco Djurdjevic es un DVD educativo que grabó en San Francisco, cuando estaba dedicado a la ilustración y creación de personajes para juegos de rol. En él va intercalando enseñanzas técnicas de dibujo con comentarios acerca de cómo hacerse un espacio en la compleja industria del arte de la ilustración. Dibuja, trabaja en la computadora, habla de la creación de personajes y, en definitiva, del amor que hay que tener por el trabajo, y especialmente por el trabajo propio. En ese sentido, Djurdjevic sostiene que su DVD no es del todo educativo, pues no intenta enseñar una técnica puntual; más bien lo que se propone es guiar a cada aprendiz a encontrar su propio estilo.



?Un camino abierto a pulso

Los primeros pasos de Marko como ilustrador son de la misma zancada que los que ha seguido dando hasta el día de hoy: entusiastas y solitarios. Desde niño mostró un gran talento para el dibujo, pero en su casa no se le incentivó esta veta, de manera que no tuvo una educación artística formal ni se familiarizó con las técnicas formales. Sólo tenía acceso a la televisión, a fotografías familiares y a imágenes de revistas (esta limitación lo obligó a desarrollar una poderosa memoria visual), y, en cuanto a la técnica, debió forjar una propia. A los once años su proceso de autoeducación dio un giro inesperado: descubrió el libro Dinámica Anatomía (1958), de Burne Hogarth, que no movió de su cabecera por dos años. Éste libro fue el cimiento realista sobre el cual se iría desarrollando su estilo, que siguió nutriéndose de su otra gran referencia: la vida cotidiana.

Más tarde vino el reconocimiento. A los 17 años empezó a trabajar como ilustrador en Alemania, y poco a poco fue publicando su trabajo personal en conceptart.org, la misma página en la que más adelante publicó los personajes para X-Men. Ahí se ganó el aprecio de Jason Manley y Andrew Jones, los cerebros que estaban tras la página. Ellos habían creado una importante red de interesados en la ilustración, y estaban en proceso de formar una empresa dedicada a la producción de arte conceptual para las empresas de videojuegos y la industria del cine. Decidieron ofrecerle a Marko un puesto como coordinador de arte, y él no dudó en aceptar. Es así como pasa a formar parte de la incipiente Massive Black, que rápidamente crece y se instala en San Francisco, EEUU; Marko, entusiasmado, toma sus cosas y cruza el atlántico tras su nicho creativo.



Nuevo continente, nueva etapa

La estadía le duró tres años y medio, a lo largo de los cuales su carrera fue creciendo exponencialmente. La labor que realizaba con sus amigos de Massive Black tenía muchas aristas; una que le llamó especialmente la atención fue la de los talleres en terreno, en los que se trabajaba en un ambiente comunitario de libre enseñanza. Fue entonces cuando Djurdjevic descubrió su faceta pedagógica, que luego desarrollaría mejor con los DVDs didácticos. En eso estaba cuando, el año 2004, fue llamado para trabajar en el desarrollo de un juego de rol de temática post-apocalíptica. La compañía que lo contactó había publicado el mismo juego hacía un par de años, pero sin mucho éxito; esta vez querían darle una dirección artística más fuerte y enfocarlo un público más amplio. Djurdjevic fue el encargado de idear prácticamente todos los personajes y buena parte del diseño, aprovechando venturosamente la oportunidad de mostrar su habilidad para crear mundos originales a gran escala y a la vez verosímiles. Diseños asimétricos, temas de horror y un gran énfasis en el gesto de los personajes fueron las características que más llamaron la atención de ese juego que, ahora sí, consiguió superar el éxito presupuestado.

Después de su paso por California, Djurdjevic decidió volver a Alemania, donde reside actualmente. Continúa con Marvel y sigue también con sus proyectos personales. Como se le puede ver en un video publicado en su blog SIXMOREVODKA, es un tipo amistoso y de muy buen humor. Cuando que le piden que se defina a sí mismo, después de pensarlo contesta algo así como: “soy un tipo descuidado”… para luego comentar que esa definición tiene algo que ver con el nombre de su blog. Y la cosa queda mucho más clara cuando menciona a su escritor favorito: Charles Bukowski.