Hace unos meses hablamos de un tal Max Siedentopf que se dedicaba a tunear autos durante la noche con cartones y fotografiarlos para dejar pruebas de su “fechoría”. Este original fotógrafo, escultor, realizador audiovisual y artista performático que creció en Namibia y reside en Amsterdam, tiene muchos otros proyectos, algunos de este año, que merecen una mención por su originalidad y su trasfondo.

De Likt – Finidi George

Max dirigió el video del grupo holandés De Likt para el tema Finidi George, una mezcla entre Die Antwoord y Tommy Cash por lo irreverente y por los tatuajes, pero también por los beats y las letras (que no llegamos a entender muy bien ni con el traductor de Google).

Eggsistentialism

Max demuestra una vez más que no le importa lo que pienses tú ni nadie de su trabajo. En Eggsistentialism plantea, a modo de burla, un existencialismo a través de elementos básicos y primarios: el huevo, la gallina, el color rojo, el color verde, el color azul y el color amarillo. ¿Eso es, a criterio del artista, lo que define la condición humana? Quizá.

Fifteen Fantastic Fountains

En un juego de palabras con F, Siedentopf muestra 15 “fuentes” que podríamos encontrar en nuestra rutina diaria sin problema: una taza en la que salpica con fuerza un azucarillo, un chorro de agua que emerge de la taza de water, un bote de conserva abierto que se asemeja a una fuente con agua de color, etc. Momentos detenidos en el tiempo que buscan imitar el efecto hipnótico del agua.

Happy Gardeners

Cuando la policía hace una redada e incauta plantas de marihuana, parece que la cosa no acaba ahí -en algunos casos-. A las fuerzas de la ley también les gusta posar felices con el premio obtenido después de un duro día de trabajo. Max le da un toque de humor al llamar a esta serie “jardineros felices“.

Roadkill Trophies

Regresamos a los autos pero esta vez solo son un soporte para la ironía del artista, que coloca animales disecados encima de los vehículos, como si éstos fueran los “trofeos” de un atropello previo. No sabemos si los animales han sido realmente víctimas de esos autos, intuimos que solo se trata, de nuevo, de una satírica y crítica visión del mundo por parte de Max.