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Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm
Las inusuales esculturas de Erwin Wurm

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Quizá no te suena el nombre de este artista, pero nos encontramos ante uno de los escultores más conocidos y exitosos de su país, Austria. Hace solo un par de años Erwin Wurm fue galardonado con el célebre Gran Premio Estatal Austríaco que otorga el Ministerio de Cultura del país centro-europeo. Además Wurm expone de forma permanente en centros de arte de gran prestigio como el Centro Pompidou de París, o el Guggenheim de Nueva York.

A pesar de que sus formas de expresión son versátiles y van desde el medio audiovisual a la performance, pasando por la fotografía y la ilustración, Wurm destaca en la disciplina escultórica. Su serie más conocida es la que lleva desarrollando desde finales de los años 80 hasta hoy en día, las One Minute Sculptures, las cuales han sido creadas en el mismo lugar donde se exponen utilizando objetos cotidianos que son mostrados de formas no tan habituales, y en muchas ocasiones involucrando al público en su creación. Las instrucciones que el artista da a los “modelos” conforman la pieza de arte por un breve período de tiempo, la cual es inmortalizada en una fotografía o en un video, o bien se da en la misma sala de exposición.

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Este enfoque humorístico de la escultura esconde un significado más profundo que puede resultar perturbador si observamos el uso que los sujetos dan a los objetos cotidianos. ¿Podríamos estar ante una elocuente y satírica crítica del materialismo de nuestra sociedad? Todo indica que sí. Incluso el propio Wurm ha rechazado en varias entrevistas el consumismo de la sociedad occidental después de la Segunda Guerra Mundial en la que se vio inmerso cuando era pequeño.

Cabe destacar también otras obras del artista que llaman la atención tanto por sus dimensiones como por su inusual presentación: autos y casas “gordos” que se salen de las dimensiones habituales, casas tan estrechas que sería imposible habitarlas, barcos derretidos en su pedestal, furgonetas doblegadas estacionadas en plena calle (una de sus obras incluso recibió una multa por estar mal aparcada), etc. Wurm, fascinado por la filosofía, no duda en aplicar las teorías de Freud, o de Wittgenstein, en sus creaciones, o de abordar de forma directa temas “incómodos” como la desnudez de un cuerpo anciano, el sufrimiento o la muerte.