Cargando galería...
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar
Las imágenes de los yakuza japoneses que siguen dando que hablar

Hace unos meses, en JOIA 20 mostramos una serie del fotógrafo belga Anton Kusters sobre una de las mafias más poderosas y con más miembros de todas las que existen en el mundo, la yakuza. Kusters convivió durante dos años, del 2009 al 2011, con los miembros de esta organización criminal japonesa, incluso pudo fotografiar al número 1 de una de las familias más importantes. Realizó un proyecto fotográfico enfocado desde el respeto, incluso la admiración, del fotógrafo, no tanto por las actividades ilegales que llevan a cabo los yakuzas, sino por el funcionamiento de esta red de millones de integrantes y su supremacía por encima del poder político.

Ahora Kusters ha realizado un breve documental para The Economist titulado Inside the Syndicate en el que narra como logró adentrarse en la familia yakuza, después de 10 meses de negociación, como consiguió ganarse la confianza de sus integrantes, cuales fueron los aspectos que más le chocaron de los yakuza mientras hacía las fotos, o incluso su experiencia en el funeral de uno de los miembros de alto rango. Sin duda, se ganó el respeto de la familia yakuza con la que compartió esos dos años, aunque el propio fotógrafo destaca lo surrealista de muchas situaciones que rodeaban sus fotografías.

[youtube]https://youtu.be/AOhuUxtxrmg[/youtube]

A pesar de que los yakuza son conocidos por sus negocios de prostitución, la violencia que aplican con los que se interponen en sus tratos económicos y con sus propios miembros, sus influencias en política no solo en Japón sino en gobiernos de todos el mundo, y en muchas otras actividades ilícitas que implican asesinatos y palizas sangrientas, es innegable que han sabido convertirse en una organización respetada y temida en Japón. El gobierno les permite tener empresas y actuar bajo la legalidad aunque saben que nada de lo que hacen lo es, y muchos se ven atraídos por los espectaculares tatuajes y por ser una organización mafiosa que les acoge como una nueva familia.

Kusters prefirió mostrar la parte más “agradable” de los yakuza en fotografías oscuras en las que juega con el desenfoque y las velocidades de obturación de su objetivo, para que cada uno sacara sus propias conclusiones sobre ello, sin esconder la brutalidad y la disciplina sin sentido que aplican con todo aquel que crean conveniente. Sin duda, mejor no cruzarse en su camino…