Sobre Joia | Por hace 2 meses.

 

Casi no nos acordamos de como era ver un concierto sin que el pesado de turno tuviera el teléfono levantado delante de tu cara grabando durante todo el show. Pero Derek Ridgers sí. Este británico al que dedicamos la portada de JOIA 47, se convirtió, por casualidad, en fotógrafo y, también fortuitamente, en uno de los iconos de la fotografía de la escena punk durante los 70 y 80 en el Reino Unido. Un día se le ocurrió llevarse una cámara de la agencia de publicidad en la que trabajaba y acercarse a los clubs nocturnos del oeste de Londres donde los punks, skinheads, góticos y otras subculturas, iban a ver tocatas en directo.

En las palabras del propio Ridgers: “Comencé a fingir ser un fotógrafo para acercarme a las bandas que me gustaban: los Rolling Stones, Betty Davis, Eric Clapton, The Kursaal Flyers, Vinegar Joe, Labelle, Kokomo y muchos otros. Poco a poco mi interés en las fotos que tomaba fue aumentando y, a fines de 1976, la audiencia de esas bandas era tan ‘fotogénica’ como las bandas, incluso más. Así que saqué la cámara del escenario y comencé a fotografiar al público”.

Ridgers se dedicó a pedir a los jóvenes que esperaban o pasaban el rato en las puertas de los clubs si podía tomarles una foto. Ellos posaban, él les tomaba la foto y la vida seguía.

Su talento natural y su perseverancia terminó por forjarle un nombre en la escena musical de la época, y sus fotos se publicaron en diversos libros recopilatorios:  “Punk London. 1977”, “78/87. London Youth”, “Skinheads” o “The Dark Carnival: Portraits from the Endless Night”. Hoy en día, las imágenes de Ridgers ya son verdaderos símbolos de una época, de un estilo musical y de algo que nunca más volverá a ocurrir.

“Los tiempos de las subculturas en Inglaterra tal y como las conocimos entre los años 50 y 80, han terminado, ya no son tan visibles para la mayoría de la población. Ahora ya no tienes que ir a un club para escuchar cierto estilo de música, todo está en Internet. Hay otros fotógrafos jóvenes, que han tomado mi relevo y fotografían esas nuevas contra-culturas”, afirma Rodgers en la entrevista que podrás leer en JOIA 47.

La imagen de la joven skinhead en portada resume el trabajo más icónico de Ridgers y transmite mucho en muy poco: la rebeldía ingenua pero sabia de una época en la que todo estaba por ocurrir.