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John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos
John Kacere y sus éroticos traseros femeninos

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Lo más extraño de este pintor estadounidense fallecido en 1999, es que, a pesar de ser considerado uno de los precursores del fotorrealismo americano, fue un pintor expresionista abstracto durante 13 años, del 1950 al 1963. Pero dentro de esta “escuela”, de la que nunca adoptó la metodología, se centró únicamente y exclusivamente en pintar traseros acostados de mujeres con lencería fina. Así como lo lees. Y fue esa obsesión la que le trajo la perfección. Pintó tantos cuerpos de mujeres (concretamente la sección que va del vientre a la cadera) que alcanzó el máximo nivel en esa especialidad. Algunos vieron en esa parte trasera de las féminas que pintaba Kacere, bellos paisajes o naturalezas muertas curvilíneas.

No crean que este artista trató de ser discreto con su afición: pasó de un estilo cercano a Pollock y a de Kooning a pinturas gigantescas de traseros, tres veces el tamaño real del cuerpo humano. Te dejamos decidir a ti si era su manera de demostrar admiración por el cuerpo femenino, o si simplemente se trataba de una obsesión enfermiza. Quizá ambas cosas. Lo que está claro es que su técnica era impecable y que sus obras no dejaban a nadie indiferente. Eso le llevó a ser profesor en diversas universidades de su país y a ser recibido con gran entusiasmo en Europa.

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Muchos conocen a Kacere gracias a la película de Sophia Coppola, “Lost In Translation” (2003). La icónica escena de apertura de la película, en la que vemos el trasero acostado de la protagonista del film, Scarlett Johansson, es una referencia clara y admitida de la directora a la pintura del artista que nos ocupa. Como curiosidad deben saber que ese trasero no era de Scarlett, sino que fue sustituido por el de la propia Coppola, ante la negativa de la actriz a mostrar sus partes íntimas en la pantalla grande.

Las obras de Kacere también han servido de inspiración a la marca de lencería Tsk-Tsk para una de sus líneas de ropa interior más vendidas. Échale un vistazo…