Grant Brittain

Varios | Por hace 4 años.
Este contenido viene de la versión anterior de nuestro sitio. Puede que no se vea 100% correcto ;)

Cronista del Skate
California, EEUU. 1954
jgrantbrittain.com

Por Constanza Briones.

No estoy seguro de si a los artistas les llama la atención el skate o si a los skaters les llama la atención el arte

En el momento y lugar adecuados



California, Estados Unidos, finales de los 70. El océano Pacífico creaba un clima de felicidad y entusiasmo en la costa. La gran cantidad de surfistas, skaters y gente que buscaba diversión hicieron bullir la zona, transformándola en el centro que vio nacer a grandes del skate como Tony Hawk, Steve Caballero y Mark Gonzales.

En la pequeña ciudad de Carlsbad, al norte de San Diego, un joven J. Grant Brittain trabajaba en un skatepark. El “Del Mar Skate Ranch” fue unos de los últimos y no de los mejores construidos en la costa Californiana. Fue inaugurado el año 1978 y, aunque tenía varias fallas constructivas, en torno a sus pistas se creó una atmósfera particular que atraía a los skaters de toda la región. El parque fue construido por una compañía de piscinas, por lo que no tenía suficientes adaptaciones especiales para el patinaje, sin embargo su clima y cercanía a la playa lo hacían el favorito en los últimos años del boom del skate.

Grant comenzó con la tabla en la década de los 60, cuando aún era un niño. En ese tiempo y lugar el surf y el skate iban de la mano, así que en poco tiempo también se montó sobre las olas. El trabajo en el skate ranch le llegó como anillo al dedo. Un día pidió prestada la Canon de su compañero de casa y empezó a sacar fotos de los skaters que practicaban todos los días en Del Mar. Después del primer rollo quedó encantado y se inscribió en todos los cursos de fotografía que se daban en la ciudad. Así iba mejorando su técnica mientras documentaba lo que pasaba en esos días. Durante varios años fotografió sólo por diversión, pero en 1983 todo cambió. Aún trabajaba en el skate ranch cuando colaboró con fotos para los dos primeros números de la revista Transworld Skateboarding. De esa colaboración pasó a ser parte del staff y luego editor de fotografía, cargo que mantuvo por 20 años. Su trabajo, junto al de otras leyendas como Spike Jonze, Tony Hawk y Lance Mountain, ayudaron a Transworld a convertirse en una de las revistas de skate más popular del mundo. Desde los comienzos, J. Grant Brittain ha podido fotografiar a los más importantes skaters del mundo, y sus imágenes se han convertido en verdaderos clásicos.

Sólo para divertirse



El skateboarding nació en 1947 en La Jolla, California. El surfista Peter Parkin inventó un sistema de ruedas sobre una barra T que iban pegadas a una tabla y se tomaba impulso con los pies. Esta ocurrencia nació por el deseo de seguir surfeando aún cuando las olas estuvieran planas. En esos años el boom del surf había llevado a muchos seguidores del deporte acuático a vivir en la costa californiana. A partir de ese momento se empezaron a expandir las tablas por la orilla costera y los surfers empezaron a divertirse con este juego al que llamaban “Sidewalk surfing”.

Llegada la década del 60 el skate ya se había expandido y salió a la venta la primera tabla comercial construida por la marca de surf Makaha. La tienda había sido montada por el salvavidas de Venice Beach, Larry Stevenson, quien será recordado por construir, a mano, las primeras tablas de surf skate. Desde su garage en Sta. Mónica hasta la expansión por toda la costa californiana pasó muy poco tiempo. Todos empezaban a hacer surf en tierra y los skaters eran cada vez más. Ya en 1965 existía la revista del skater y un campeonato nacional.

En los 70 los diseños habían avanzado mucho, el skate permitía hacer trucos y se habían probado distintos materiales como el plástico, la fibra de vidrio, metal y madera, descubriendo que esta última era más flexible, liviana y fuerte que otros materiales.

Los skateparks nacieron prontamente. Ya en 1976 se inauguró Skateboard City en Puerto Orange, Florida; tras él, uno tras otro fueron floreciendo por toda la zona y cada vez más el skate fue separándose del surf para convertirse en un deporte completamente distinto, con miles de seguidores, trucos, reglas y estilos propios.

“Los skaters son un grupo individualista, el skateboarding es una actividad que puedes hacer por ti mismo, sin entrenador, sin uniforme, sin jamás conformarte con lo que has logrado, porque siempre se puede hacer otra cosa. El skate es para personas que quieren ser diferentes y expresarse en una forma creativa. Muchos de los que practican el deporte son además fotógrafos, músicos, escritores. No estoy seguro de si a los artistas les llama la atención el skate o si a los skaters les llama la atención el arte.” Y Grant Bittain lo dice porque conoce bien la especie. 20 años como editor de Transworld, documentando el skate por todo el mundo, lo han hecho dueño de una experiencia inigualable. Su amistad y trabajo con los más grandes del skate mundial lo llevaron, junto a otros fotógrafos y skaters, a fundar The Skateboard Magazine, publicación que sale a la venta mes a mes. Aún toma fotografías, además de ser gerente de producción y preocuparse de todos los aspectos, artísticos y técnicos de la revista.

Grant fue uno de los primeros que tuvo a su disposición el flash sincronizado y las cámaras más nuevas, lo que permitió que, técnicamente, lograra retratar la el movimiento del skate. Su característico ojo de pez entrega aún más velocidad y circularidad, dando la impresión de que el skate va sobre una ola. Siempre por diversión y casi sin quererlo, Grant Brittain se convirtió en el narrador de la historia de uno de los deportes callejeros más populares del mundo.