Frieke Janssens

Varios | Por hace 5 años.
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Una foto para mil palabras
1980. Brujas, Bélgica
frieke.com

Por Constanza Briones.

“Si hubiera fotografiado adultos, la gente prestaría atención a la personalidad y no se hubiese preguntado sobre el fumar”



Al mirar las fotos de Frieke Janssens, puedes ver niños jugando a ser adultos, hermosos vestuarios, o bien una chocante escena de tabaquismo infantil. Todo depende de quién y cómo las mire. De eso se trata este trabajo fotográfico: estimular la conversación y el pensamiento.

La vida de esta fotógrafa belga ha sido apacible. A los 15 años tomó sus primeras lecciones de fotografía. En ese momento decidió que ahí estaría su futuro y siguió, hasta ahora, disparando con su cámara. Muy joven se trasladó a Bruselas a estudiar y desde entonces ha crecido sin pausas como profesional.

Un video en YouTube de un niño indonesio que fumaba dos cajetillas diarias la inspiró para realizar Smoking Kids. Una serie que habla de tabaco y las reacciones de amor y odio que lo rodean. Tomando en cuenta la enorme industria edificada alrededor del cigarrillo, Frieke nos muestra un tema que da para mucha conversación.

Pero no sólo de tabaco se trata su obra; también trabaja como fotógrafa en publicidad, editoriales y en sus proyectos personales que siempre provocan reacciones en el espectador. Su técnica es precisa. La calidad de su fotografía es producto de mucho trabajo, y no sólo al momento de disparar el obturador: también hay una enorme tarea de investigación y pre-producción. En su vida diaria pasa muchas horas frente al computador, retocando, investigando, buscando el lugar, objeto o personaje perfecto para proyectar sus ideas. Perfeccionista de tomo y lomo, Janssens no descansa hasta que logra en el papel la imagen exacta que crea en su mente, siendo también rigurosa al construir las escenas en su imaginación. Pasa bastante tiempo meditando y dando forma a lo que quiere lograr. Cuando ya tiene resuelta esa imagen, recién comienza a trabajar en la realidad: cómo lo logrará, qué necesita, cuál será el método a seguir. Así consigue lo que quiere: trabaja, trabaja, trabaja.

Si lo sabe: piense



Bruselas es la capital de Bélgica. En esa ciudad, internacional e intensamente europea, vive Frieke Janssens. Cuando llegó a estudiar, recién terminado el colegio, sus compañeros la consideraban elitista. Venía de una familia de clase media, normal y cariñosa. Nació en Brujas, y desde la adolescencia se había enamorado de la fotografía. Cuando volvía a su pueblo natal, la gente la miraba como una extranjera, liberal y cosmopolita. A partir de esa experiencia nacieron sus primeros trabajos: “Mi niñez inspiró los primeros trabajos realizados mientras estudiaba fotografía en Saint Lukas, Bruselas. Estaba interesada principalmente en los distintos estilos de vida, la sociología y los estereotipos, porque me sentía viviendo en dos mundos al mismo tiempo. Por un lado en mi seguro paraíso de Brujas, donde yo era muy alternativa, y mi mundo en Bruselas, donde algunos compañeros me consideraban snob”.

Un día, viendo televisión, se encontró con la noticia del niño indonesio. Se disparó la imaginación de la fotógrafa y empezó a gestar Smoking Kids. “Yo quería hacer una serie sobre la contradicción y el contexto. Comencé ésta porque quedé fascinada con el contraste entre oriente y occidente en el video. La prensa de occidente quedó en shock, una reacción muy normal. Si hubiera fotografiado adultos, la gente hubiera prestado atención a la personalidad y no se hubieran preguntado sobre el fumar, porque es normal ver un adulto fumando, pero ver a un niño te hace pensar un poco más”.

A Frieke no le interesa entregar un discurso, tampoco tiene muy clara su posición frente al tema, lo que busca es provocar conversación. Que el espectador se haga preguntas en torno al hábito de fumar, lo que significaba en el pasado y lo que será en el futuro. Ahí está la gracia del trabajo de Janssens: crear imágenes técnicamente bien construidas, con un tema que provoque pensar un poco más allá, preguntarse sobre lo obvio, dar una segunda vuelta a lo que se ve todos los días.

The table of FC Bergman y el futuro



Los proyectos de Frieke tienen muchos detalles, horas de trabajo en estudio, mucha producción y post-producción. Es el caso de la fotografía del grupo de teatro experimental FC Bergman Group. Este retrato será presentado en un libro de “d e t h e a t e r m a k e r”, una organización que ayuda a actores jóvenes a concretar sus proyectos. La imagen muestra a todos los actores representando un personaje en una escenografía que recuerda a la Última Cena de Da Vinci. Es un retrato formado por muchas capas: 9 sesiones de estudio y un exigente trabajo de los actores que debían representar más de un papel, tal como en su trabajo diario.

Para el futuro, quiere seguir mostrando historias, dando temas para pensar: “Trato de contar una historia que sea fascinante. Me inspiro en diferentes cosas, la pintura, los comics o incluso en un sitio web de bienes raíces, y trato de trabajar poniendo ojo en los detalles con humor y surrealismo. Quiero hacer fotografías que puedan ser miradas durante mucho tiempo, que capturen tu atención, que te hagan pensar…”