Las raíces de los Ndebele pueden ser rastreadas unos 400 años atrás, cuando se separaron de los Nguni, para establecerse en el territorio de la actual Pretoria, donde desarrollaron una cultura independiente. Con la llegada de los afrikaners (población de ascendencia holandesa), se producen las luchas por el territorio y los Ndebeles son forzados a esconderse en túneles subterráneos en el noreste, sus tierras fueron confiscadas y posteriormente fueron forzados a trabajar en las estancias.

Eso no impidió que conservaran sus tradiciones y que su cultura se afirmara como símbolo de la unidad de su pueblo. El arte y las costumbres desarrolladas especialmente por las mujeres, ha alcanzado fama internacional gracias a la ayuda de Esther Mahlangu.

La vivienda y la vestimenta de la tribu Ndebele se distinguen por sus llamativos colores y geometrías. Algunas mujeres de la tribu pueden llevar en torno a los brazos y cuello más de 20 kg de aros de cobre y perlas multicolores.

La artista Esther Mahlangu Nikwambi nació el 11 de noviembre de 1935 en Middelburg, Mpumalanga, Sudáfrica, y pertenece a la tribu Ndebele del sur. Mahlangu comenzó a pintar a los 10 años de edad, heredó la habilidad de la pintura mural de su madre y abuela, siguiendo una tradición de sus nativos Ndebele donde las mujeres de la tribu pintan el exterior de las casas fabricadas generalmente de adobe. Es en esta tradición cultural donde Mahlangu comenzó su trayectoria artística.


“Siempre observaba a mi madre y abuela mientras decoraban la casa, este acto eran parte de un ritual de la gente Ndebele para anunciar eventos como un nacimiento, la muerte, la boda, o cuando un niño va a la escuela de iniciación. Empecé a pintar sobre lienzos y tablas de madera cuando me di cuenta que no todo el mundo sería capaz de conocer la pintura y arte Ndebele y sentí la necesidad de demostrar esta cultura al mundo. Así es como mi trabajo comenzó a ser exhibido en museos y galerías a nivel mundial “ comenta Esther Mahlangu a Artsy 

Los patrones que utiliza Mahlangu son típicamente muy coloridos y geométricos, y sus pinturas son de gran escala. Esther Mahlangu ganó la atención internacional en 1989 en una exposición de arte titulada Magiciens de la terre (Magos del Mundo). Más tarde, en 1991, fue contactada por BMW para crear un “art car”, como otros BMW Art Car que otros creadores habían hecho antes (incluyendo Andy Warhol, David Hockney y Frank Stella ).


El coche, un BMW 525i, fue el primer “Art Car de África” y fue pintado con motivos típicos de la tribu Ndebele. Mahlangu fue la primera persona no occidental y mujer en diseñar uno de estos autos. El automóvil fue exhibido después en el Museo Nacional de la Mujer en las Artes en Washington DC, en 1994. Entre 1980 y 1991 fue residente en el museo al aire libre Botshabelo, que presentaba la cultura Ndebele a los visitantes.

Mahlangu es una de las artistas africanas cuyo arte es a menudo expuesto a nivel internacional. Sus obras se encuentran en importantes colecciones privadas, incluyendo la de la colección africana contemporánea Arte (CCAA) de Jean Pigozzi y en muchos museos occidentales.

El trabajo de Mahlangu habla un lenguaje visual que abarca diversas disciplinas, como el arte pop para en el diseño gráfico. Se imagina sus composiciones sin la ayuda de dibujos preliminares, y con una precisión sobrehumana, usando solamente una pluma de gallina, haciéndola funcionar como el mas delicado pincel, como se puede ver en el vídeo realizado por The Creators Project, quienes obtuvieron acceso exclusivo tras de cámara de la gira cross country de la reconocida artista sudafricana.

A medida que viaja por Nueva York, Los Ángeles, Chicago, DC y Atlanta, demuestra sus dotes artísticos, la habilidad, la tradición matrilineal, la innovación y la inspiración detrás de su mayor cuerpo de trabajo, así como las piezas originales que creó para el vodka (Belvedere) RED, con el fin de recaudar fondos para el Fondo Mundial que combate y elimina la transmisión del VIH/SIDA.