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Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
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Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
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Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”
Entrevista a Ronald Pizzoferrato: “la vida en el barrio es más segura que en la avenida”

El venezolano Ronald Pizzoferrato nos escribe desde Suiza, donde vive actualmente y desde donde va y viene a Venezuela para seguir su serie de fotos sobre los “malandros” y los ghettos de Caracas, su ciudad natal. Aunque ya no viva allí, Ronald, como muchos venezolanos, sigue sintiéndose muy ligado a su país, actualmente sufriendo una de las peores situaciones políticas y sociales de los últimos años. Hemos hablado con él sobre esto, sobre su trabajo y sobre su futuro como fotógrafo documental.

¿Cómo fueron tus inicios en la fotografía y cuál ha sido tu formación desde entonces?

Fue en el año 2005 gracias a Santiago, un amigo que murió. Él era un gran aficionado a la fotografía y me llamaba mucho la atención el hecho de que siempre estuviera pendiente de retratar todo. Desde entonces, empecé a experimentar de forma autodidacta, hasta que en el año 2008 me inicié en un curso de fotografía en Caracas: el Taller de Fotografía Roberto Mata, dónde me especialicé en fotodocumentalismo.

malandrophotos
¿Qué o quién te influyó de forma definitiva para dedicarte a esto?

Mi mayor influencia siempre ha sido la calle, y lo sigue siendo a día de hoy: su estructura y su ritmo, las personas, las situaciones inesperadas, la libertad. Todo ese cóctel de elementos y contrastes que solo encuentras en ella. Un escenario que la mayoría de nosotros pisamos a diario rodeados de desconocidos y en el que nos toca desenvolvernos e improvisar. Sonará a cliché, pero realmente hay cosas que creo que solo se aprenden en la calle, y por eso la respeto y la admiro. Fue cuando comprendí esa autenticidad que decidí volcarme de lleno y explorarla a través de la fotografía.

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Tu interés inicial fue el street art, el cual está estrechamente ligado a temas sociales, ¿cómo trabajas esa conexión en tus imágenes y en el desempeño de tu trabajo?

Trato de desarrollar mi trabajo de la forma más natural posible, como me nace. No busco fingir o posicionarme con un tipo o estilo de fotografía que no va conmigo, sin intención de menospreciar otros estilos de fotografía. Mi trabajo sobre el trainwritting, por ejemplo, me llevó a sitios a los que solo jamás habría llegado, y gracias a ello pude conocer muchos países y puntos de vista diferentes, pudiendo descubrir otras situaciones y conflictos sociales. Creo que el trabajo de cualquier fotógrafo que, por naturaleza, esté “pateando calle” tendrá algún enfoque social.

Muchas de tus fotos las tomas en Caracas pero vives en Suiza, háblanos un poco de la situación actual de tu país desde tu punto de vista viviendo en el extranjero. ¿Crees que hay muchos clichés alejados de la realidad de la gente que vive ahí?

La situación de Venezuela cambia constantemente. Yo vivo fuera y voy una o dos veces al año, y cada vez que voy es totalmente otra realidad y otros códigos. Aunque hace solamente un mes que me fui del país por última vez, mi opinión personal es que Venezuela está en lucha, el venezolano está en lucha, incluso los que estamos fuera. Aun así, creo que ya estábamos mal desde hace años, solo que ahora ha empeorado a unos niveles insoportables.


La información que se publica en el extranjero es solo una pequeña parte de lo que sucede realmente allá y de la situación que la sociedad está viviendo. Todos los reportajes, fotos o vídeos que salen a la luz tienen además unos intereses políticos detrás, de manera que lo mejor es estar allí para forjar una opinión propia. Venezuela no es un país que se pueda descubrir mediante textos o material audiovisual. Tienes que vivirlo, y a veces es muy fácil juzgar sin haberlo vivido en primera persona.

¿Quiénes son los “malandros” y por qué los fotografías? ¿Cómo logras adentrarte en entornos sociales cerrados para que se dejen fotografiar?

“Malandro” en Venezuela se le denomina a aquel individuo que representa una transgresión total del orden y de las leyes. Es decir, alguien que vive fuera de ley, un delincuente. Inicié un trabajo documental sobre ellos y su subcultura porque me llama mucho la atención el entorno y el submundo que ellos mismos han creado para mantenerse a salvo: sus códigos, sus jerarquías y sus lenguajes.


Andar con una cámara de fotos en las favelas de Caracas no debe ser lo más seguro, ¿cómo evitas el riesgo de que te asalten y como lidias con ese peligro? ¿Has tenido problemas con eso alguna vez?

Estar en lo ghettos es lo menos peligroso porque siempre voy con amigos que viven ahí o que son de la zona, o con personas que todo el mundo conoce allá. Lo peligroso es andar con una cámara en Caracas “ciudad”, no en los ghettos. La vida en el barrio es más segura que en la avenida. En Caracas correr con el riesgo es parte del juego.

Cuando estuve en abril estaba fotografiando una de las manifestaciones y fui robado por unos policías. Estaba yendo a recoger mi moto cuando me pararon, y primero me querían robar todo, incluso la moto. Después de 20 minutos de discusión y palabrería, logré que me quitaran solo el teléfono y la máscara de gas. En realidad tuve suerte, porque de primeras, cuando no les quise dar la moto, me amenazaron con llevarme a fiscalía e inculparme con un bolso que no era mío lleno de cócteles molotov.

Las fotos que mostramos las tomaste en película de 35mm, ¿por qué apostaste por este formato analógico?

Como fotógrafo tenía curiosidad de ver toda esa locura y sabor de nuestra ciudad en los granos que solo te lo puede brindar la película analógica. Hacía muchos años que no desarrollaba un proyecto 100% en película y los resultados me han gustado. El color y la luz del Caribe son únicos.

¿Qué haces en Suiza? ¿Te ganas la vida con la fotografía?

En Suiza trabajo en la construcción desde hace 3 años. Vivo acá solo por trabajo. Paso 4-5 meses al año trabajando duro y el resto me dedico a viajar y a poner en marcha distintos proyectos de fotografía por mi cuenta. Se puede decir que Suiza es mi centro financiero (jajaja). Por el momento no me gano la vida con la fotografía pero estoy enfocado en ello.

¿Cuáles son tus proyectos de futuro?

Junto con un amigo queremos publicar un magazine de fotos inéditas sobre trainwritting. Es un registro de casi 4 años, 46 países y 4 continentes. Ahora estamos en la fase de seleccionar y organizar el material. También quiero terminar el proyecto de los malandros. Pronto volveré a Latinoamérica para iniciar un proyecto sobre distintas zonas marginales en varios países, así que quizá nos encontremos por Chile en unos meses, porque ¡tengo muchas ganas de volver!