Cargando galería...
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido
ENTREVISTA a Felipe Díaz, creador de las mochilas Intrépido

Lo que para el chileno Felipe Díaz empezó como un estudio del estado del arte de la industria del cuero en Chile, terminó siendo su forma de vida. El conocimiento que este arquitecto de profesión y magíster en diseño avanzado recopiló sobre los aspectos culturales, simbólicos, sociales y de diseño del material le dio la visión necesaria para emprender su propio negocio relacionado con el trabajo del cuero: la marca de mochilas Intrépido. Felipe aprendió a tratar manualmente esta materia prima y fue un tiempo aprendiz de zapatero, lo que aumentó su respeto y admiración por el trabajo manual, las técnicas tradicionales, la dedicación, el tiempo y los detalles. En un Chile en el que cada vez es más difícil emprender por tus propios medios, él se atrevió a hacerlo, y queremos saber como ha sido hasta ahora su experiencia.

¿Cómo surgió la idea de crear Intrépido?

Intrépido es un proyecto muy personal que partió de forma intuitiva, sin mucho conocimiento de cómo hacer una mochila, con mucho ensayo y error. Decidí que quería hacer mochilas de cuero porque era un material noble, elegante, pero con mucha onda, envejece y adquiere carácter con el tiempo. Me pasaba que siempre buscaba mochilas para andar trayendo la cámara de fotos, lentes y etc pero que no se vieran como una, que no salieras a la calle diciendo: hola, ando con mi cámara. De ahí que los acolchados me parecían una característica importante para una mochila, para cuidar lo que había dentro y además eso la hacía cómoda.


¿Obtuvieron algún fondo de financiación o fue todo auto-financiado?

Todo ha sido autofinanciado, lo que ha sido un riesgo, porque el cuero es un material caro que no da mucha posibilidad de error, así que fui súper cauteloso al principio con los primeros prototipos y cuando logré dar con el taller de artesanos adecuados, que tuvieran mucha experiencia y que se atrevieran a trabajar con los diseños complejos y con todos los detalles que tenía en mente me arriesgue a producir más, probar distintos cueros, más modelos, etc. Partí haciendo una mochila, luego otra y así hasta que pude llegar al estándar que quería y empecé con 4 unidades, luego 10 y así hasta ahora que ya llevo más de 400.

¿Cómo llegaron a los primeros diseños y prototipos?

Siempre me han gustado las mochilas, tengo varias que he comprado en viajes que he hecho, y de alguna forma junté las características que más me gustaban de cada una y diseñé las que quería hacer para Intrépido. Son todos modelos muy distintos, porque así podía llegar a distintos públicos también. A unos les gusta más lo tradicional, así que enganchan con el modelo enrollable Oliver que es más retro y otros son mucho más informales, más relajados y buscan algo menos común de ver en cuero y eligen la mochila acolchada Zanelli.

¿Cuántos modelos tienen actualmente? ¿Nos puedes hablar un poco de cada uno? ¿Cuál es el más exitoso?

Existen alrededor de 7 modelos distintos, pero hay 3 que destaco y que son los que hoy realizo de forma permanente: Oliver, Zanelli y Duhalde. Algo que no he mencionado mucho, es que los nombres de cada mochila tienen inspiración en personajes “intrépidos” chilenos.



El modelo Oliver, es el más tradicional, una mochila enrollable, que se abre y cierra con hebillas “como antaño”, característica que a algunos les gusta mucho y a otros no tanto. Es una mochila que tiene mucho cuero y que es muy versátil. El nombre se inspira en Carlos Oliver, uno de los hombres que formó la primera expedición chilena a la Antártica.


La mochila Zanelli (apellido del primer chileno que ganó un título en el automovilismo en Europa, Juan Zanelli), es mi modelo favorito y el que mejor recepción ha tenido. Le tengo especial cariño porque costó muchísimo poder realizarlo, hacer que sus costuras coincidieran, que los acolchados se sintieran y se vieran bien, que fuera cómoda y a la vez funcional (por eso todas tienen espacio para computador dentro). Estuve mucho tiempo buscando quien quisiera trabajar conmigo este modelo porque la encontraban muy complicada de hacer, pero ya hecha, fue lo que me dio la confianza de partir con Intrépido.


La Duhalde nace porque me pasó que mucho público femenino quería una versión Zanelli más pequeña. Siempre quise que las mochilas fuera lo más unisex posible, pero esta mochila la diseñe para que fuese solo para mujer. Su nombre viene de la primera mujer piloto de guerra chilena, Margot Duhalde. Y se ha transformado en la mochila donde más he probado, con cuero de distinto color y textura, hice una versión limitada para la navidad pasada en color oro y plata y la recepción fue increíble.


¿Podrías contarnos un poco más acerca del proceso artesanal de producción de las mochilas?

Es un proceso muy pausado y dedicado, no son mochilas de fabricación rápida, condición que siempre ha sido un problema porque no puedo manejar grandes cantidades de stock. Esto ha hecho que sea un producto mucho más exclusivo y que no se fabrica en gran número. Trato de transmitir lo más que puedo sobre el proceso, transparentar los tiempos y limitaciones que pueda haber, mostrar a quien manufacturan las mochilas. Sobre los materiales que uso son de origen o de proveedores nacionales, ya sea el cuero que compro en curtiembres chilenas, el textil en barrio Independencia, las hebillas las mando a fabricar y a personalizar en color plata vieja. Trato de que cada elemento sea realmente elegido y que pueda tener identidad nacional.


Todo ese proceso encarece mucho el producto, ¿vale la pena o ha resultado ser una limitante?

Por supuesto que lo encarece muchísimo, pero para mí hay un discurso detrás, un compromiso con el oficio y creo que todas las limitantes que pueda existir deben tomarse como una oportunidad, contarle a los que compran las mochilas que no es un producto que sale al mercado de cualquier manera, que no viene de afuera y que no se fabricó en condiciones que nadie sabe, al contrario, tiene muchas complicaciones, porque la industria chilena se vio muy dañada por las importaciones, pero algo que inspira a Intrépido es el intento de rescatar y posicionar el oficio chileno, decir con orgullo: esto se hizo a mano acá, en Santiago de Chile. Ese valor es el que hay que transmitir, de alguna manera educar a un público que está muy acostumbrado a un consumo acelerado y desechable. Por suerte, hoy existen muchas más personas que se han vuelto conscientes y responsables con lo que eligen comprar y usar y por eso cada día nacen marcas que deciden producir acá y que han hecho de este discurso de valoración del trabajo manual, su propio discurso. Quizás técnicamente existen muchos vacíos y diferencias, para compararnos con otros países, pero creo que el diseño chileno tiene mucho que ofrecer y puede estar en cualquier lugar del mundo.

En Chile, a diferencia de otros países, no hay tanta competencia en muchas áreas y productos, pero cuesta más emprender por que no hay tanto apoyo ni conciencia de lo que cuesta hacerlo. ¿Cómo ha sido tu experiencia de emprendimiento?

Ha sido súper difícil en mi caso, porque nunca tuve conocimiento de cómo armar un negocio. Al principio nació como un arrojo personal muy romántico de querer hacer mochilas y listo, pero luego, para que crezca, hay que involucrarse en muchos más temas que poco tienen que ver con lo lindo de diseñar y fabricar, hay que manejar las lucas, ser ordenado, lograr bajar costos sin sacrificar calidad en ningún aspecto, llevar la contabilidad, proveedores, distintos servicios, responder a los clientes, es un mundo emprender, pero es un camino muy bonito. Creo que sirve muchísimo relacionarse también con más marcas y otros emprendedores que tengan más experiencia, porque te das cuenta que los problemas que tienes tú, son al final problemas de muchos otros.


En tu caso, las redes sociales son un gran aporte para la venta de producto, ¿cómo usas esas plataformas?

Son fundamentales, porque son canales donde no hay que invertir demasiado y te permite llegar a muchísima gente en todo el mundo. Hoy en día Facebook e Instagram permiten tener cercanía con quienes se interesan en tu marca, puedes promocionar tus productos, pero también transmitir parte de tu personalidad y eso creo que hoy se valora muchísimo. Puedes contar el día a día, ser transparente con lo bueno y lo malo, al final esa honestidad las personas la premian y te diferencian del retail o de las grandes marcas. Por ejemplo, hasta el momento, la mayoría de las fotos las saco yo y eso me permite hacer de la marca casi una bitácora del día a día, metiendo los lugares que visito, cosas que me llaman la atención, las cosas que me interesan y sumando todo eso hace que sea más fácil lograr cercanía.


¿Cuál es el futuro más próximo y más lejano de Intrépido?

El futuro próximo es seguir probando e intentando hacer otros tipos de productos, explorar nuevos materiales, texturas y diseños. Intrépido para mi es un proyecto que puede hacer de todo, no solo mochilas, por supuesto que la falta de tiempo y conocimiento son desafíos que hay que manejar, pero de la misma manera que comencé con mochilas, podría aprender de otros oficios y complementar con otros diseños.

Ojalá que no sea tan lejano, pero tener una tienda/taller propio es una meta y un sueño, un lugar donde pueda experimentar mucho más y fabricar en menor tiempo, donde pueda desarrollar proyectos personalizados o poder colaborar con otras marcas, customizar al máximo lo que se esté fabricando en ese momento, para allá siento que va Intrépido, pero con calma, recién voy a cumplir con este proyecto 2 años en septiembre.