Graffiti | Por hace 1 mes.

El chileno Calsio (Santiago, 1992) forma parte de la crew Afules, dedicada totalmente al graffiti sobre vagones. Hace casi un año emprendió un viaje de unas semanas por Europa con un objetivo: “mantener activo el graffiti”. Calsio logró con éxito introducirse en la red del metro de París y Berlín, entre otros, lo cual no es tan fácil de hacer en Santiago de Chile, uno de los sistemas de transporte público más difíciles de pintar del mundo. Prescindió de las habituales actividades turísticas y dedicó todos sus esfuerzos a aquello que le hace sentir placer personal, el graffiti. Esto es lo que nos contó acerca del viaje y sus impresiones sobre un continente lejano con gran tradición “trenera”.

Cuéntanos, ¿cómo y con qué objetivo surge este viaje a Europa? ¿Cómo lo preparaste?

El viaje surge por las ganas que siempre están de explorar y conocer más allá de tus fronteras o la bien llamada “zona de confort”. Lo preparé en un par de meses, me enfoqué, hice algunos cambios en mi vida y compré el ticket. Una vez que tuve el vuelo comprado, afiné los detalles y partí al viejo continente.


¿Cuál fue el itinerario del viaje y durante cuánto tiempo estuviste recorriéndolo? ¿Quién te acompañó en los distintos lugares?

El itinerario fue algo no tan planeado, estuve dos meses disfrutando y aprovechando al máximo cada ciudad, solamente estaba en mis planes pasar a visitar a unos amigos. Viajé solo, con algunas preocupaciones tales de un viaje, una de ellas era el idioma, a veces fue muy difícil intentar comunicarme en aeropuertos, estaciones de trenes, etc.

Seguro que fue una experiencia intensa, ¿cómo lo viviste a nivel personal y como proceso de aprendizaje en el graffiti? ¿Conociste el lado turístico de las ciudades en las que estuviste?

Creo que viajar es algo necesario, da igual el destino y el motivo que tengas para hacerlo, es un conocimiento constante. Aun así, visité pocos lugares turísticos, ya que el propósito era otro. Personalmente pienso que siempre se aprende algo nuevo en el graffiti si conoces a otras personas y más si esto pasa en una ciudad diferente dentro de un corto período.


En Europa las líneas de metro son mucho más extensas que en Chile, ¿qué diferencias destacables encuentras entre pintar el metro de Santiago o el de París, Berlín, etc.?

En algunos casos el sistema es un poco más relajado con una cantidad innumerable de lugares a los cuales puedes ir a intentar entrar durante la mañana, tarde y/o noche, en otros se asemeja al estrés que se vive en Santiago de Chile.


Por ese mismo motivo, seguro que hay más gente haciendo lo mismo que tú en Europa que en Chile, ¿cómo ves el panorama nacional respecto a lo que se vive en otros países?

Para mí el graffiti que se vive en Chile y generalmente en Sudamérica, es algo super fresco y que se reinventa mucho, la cantidad de gente no la cuantifico, pero siempre hay personas haciendo cosas buenas. Legalmente creo que cada vez está siendo más complicado acá. Mi visión del público, en general, es que nunca les gustará el verdadero graffiti, ya que el graffiti es graffiti y siempre será ilegal y ahí se acabó, lo demás son justificaciones para colgarse de éste.



Cuando los entrevistamos, Utah & Ether nos contaron que para ellos lo más importante era burlar la seguridad de las redes de metro para pintar y que el resultado final era lo de menos. ¿Cuál es la parte más significativa para ti?

Significa mucho y es algo inefable, a veces pienso que es un juego de ego en el cual estás en una constante competencia, como también es sentir esa sensación de vivir el graffiti lo más real posible en su estado puro.

¿Alguna anécdota a destacar, mal momento que se superara con éxito, sorpresa, situación o momento que destaques de toda la experiencia?

Recuerdo que cuando llegué a Colonia, Alemania, por azar del destino, conseguí llegar a una casa del amigo de un amigo, en el cual me encontré con unos colegas argentinos y uno español. Yo no los conocía, pero ellos andaban en lo mismo que yo, así que nos fuimos a Bélgica en auto y de ahí a Francia, durante el camino hicimos algunas acciones bajo la lluvia, también tuvimos un pequeño problema con la policía, aunque nada grave.


En general, por cada ciudad que pasé tuve más de alguna anécdota, por ejemplo, en Italia no me fue muy bien. Me quedé sin alojamiento, pero me alcanzó para un hostal en Milán que estaba lleno de extranjeros y, por resguardo, tenía que dormir con mi mochila y zapatillas en la cama, dentro de una habitación de 25 m2 con camarotes pegados uno al otro. En fin, la suerte no me acompañó en ese país.

¿Qué planes de futuro tienes?

No me gusta planificar las cosas porque no siempre resultan, pienso que es mejor improvisar y seguir buscándome la vida o en el mejor de los casos, vivir en vacaciones (risas).

Aquí el vídeo de su experiencia pintando el metro de París: