Música | Por hace 8 meses.

El poeta entre los que apenas pueden rimar. El que escupe fuego entre los que apenas pueden balbucear. El que puso a Compton en el mapa de nuevo. El que cuando todo estaba mal supo decir “vamos a estar bien”. Al que siempre le importó más ganarse tu respeto que un Grammy. El que puede hacer una canción con Maroon 5 y tener nuestro perdón, porque es el mismo que llevó el jazz al rap mainstream. El mejor rapero vivo.

Cuando Kendrick Lamar lanzó “HUMBLE.” en YouTube la semana pasada, todo el mundo se preguntó lo mismo: ¿contra quién está disparando ahora? Hacía mucho tiempo que no lo escuchábamos rapear sobre un beat tan bestial —este es el primer track que le produjo Mike WiLL Made It y habían pasado unos pocos días desde que la salida de “The Heart Pt. 4”, tema que en el que no sólo dio una pista sobre cuándo llegará su nuevo disco (“y’all got ‘til April the 7th to get your shit together”), sino que también volvió a levantar rumores de pelea con Drake y Big Sean. ¿Realmente le habla a alguno de ellos o estamos leyendo demasiado entre líneas esta vez? ¿Y a quién le pide humildad en “HUMBLE.”? Los disses son parte del hip-hop, pero si algo aprendimos en estos años de seguirle los pasos es que el rival más temido de Kendrick es él mismo.

Antes del lanzamiento de su nuevo álbum, quisimos revisitar ciertos momentos de su carrera y ver más de cerca su relación con la religión, su lucha constante con la fama, cómo se ganó su lugar dentro del rap y cómo lo ha defendido. En orden cronológico, estas son 10 canciones que hay que escuchar para entender mejor su evolución y su último single.

1. Wanna Be Heard (2009)

Un good kid de Compton que sólo quiere rapear y ser escuchado, así se presentó Kendrick en su EP homónimo. En este track nos hizo saber que, a diferencia de la mayoría, tenía algo para decir (“Can you relate to my story?”) y que más que el nuevo Jay Z, era la mezcla perfecta entre Common y Gucci Mane (“I can touch the people and still keep it ghetto”).

 

2. The Relevant [2009]

No se sabe bien por qué esta canción no fue incluida en su EP debut, pero es de las mejores de sus inicios. “If I think and act like you do, the world will die for not seeing something new”. Kendrick ya amagaba con poner a la industria entera de cabeza.

 

3. Look Out For Detox [2010]

Una de las primeras veces que se lo escuchó rapear en doble tempo. Sobre un beat de Childish Gambino y entre referencias bíblicas, Kendrick se autoproclamó el “God MC”. No fue la primera ni la última vez que un rapero se comparó con Dios, pero acá anticipó mucho de lo que vendría en su carrera.

 

4. Rigamortis [2011]

Recordemos cómo era la música y cómo era internet en el 2011. Recordemos cómo lo que decía Pitchfork sobre un disco todavía importaba. Section 80, su álbum debut, llegó por ahí y para muchos de nosotros, marcó un antes y un después. El hip-hop se estaba poniendo interesante. “Mataré a tu rapero favorito a cambio de dinero”, se lee en el cartel que carga Kendrick en el video de “Rigamortis”, uno de los tracks más complejos que ha hecho hasta el día de hoy.

5. Kush & Corinthians (His Pain) [2011]

“I’m a loser, I’m a winner, I’m good, I’m bad, I’m a Christian, I’m a sinner, I’m humble, I’m loud, I’m righteous, I’m a killer”. El no sucumbir ante los excesos es algo recurrente en sus letras y en esta otra canción de Section 80, Kendrick admitía estar “en la cima del Everest y a punto de saltar”, pero todavía aferrándose a su fe.

 

6. Bitch Don’t Kill My Vibe [2012]

Mientras que Section 80 lo dio a conocer, good kid m.A.A.d city lo confirmó como el rapero del momento y le trajo el éxito comercial. El tema del pecado apareció de nuevo en “Bitch Don’t Kill My Vibe”, canción en que Kendrick, tras convertirse en un estandarte de su ciudad, reflexionó sobre cómo la fama lo estaba cambiando a él y a su entorno. 

 

7. Control [2013]

El verso que sacudió al planeta. Como reconoce Big Sean, el momento en que se dio a conocer “Control” fue el momento en que el rap recuperó su espíritu competitivo. “I’m important like the Pope”, dice Kendrick en este track, justo antes de declararse el rey de ambas costas y tirar nombres como bombas. Al único que dejó afuera fue Drake. Así empezó la Guerra Fría del rap.

 

8. u [2015]

Su lado más oscuro lo conocimos con “u”, canción incluida en To Pimp A Butterfly. “You ain’t no leader”, se grita Kendrick a sí mismo. Parte de este disco lo hizo en medio de las giras de GKMC; el contraste entre su vida en Compton y estar compartiendo escenarios con Kanye West lo afectó bastante. El gran tema del álbum es su debate interno respecto a cómo usar el reconocimiento ganado para algo positivo, pero en este track (la contracara de “i”) lo encontramos derrotado y lleno de culpa.

 

9. Untitled 02 | 06.23.2014 [2016]

Los demonios que lo persiguieron en TPAB aparecieron también en untitled unmastered, el compilado de demos que llegó después. “Get God on the phone”. Reconociendo que se había vuelto un poco arrogante, acá necesitó recordarse de dónde viene.

 

10. The Heart Part 4 [2017]

A lo largo de la serie de canciones “The Heart”, cuya primera entrega llegó en 2010, lo hemos visto evolucionar de un “lil Compton nigga” (Parte 1) a “la reencarnación de Tupac” (Parte 3), pero siempre atormentado. En “The Heart Part 4” le advierte al mundo entero que está listo para volver y defender el trono que se ha ganado dentro del hip-hop. Que nadie se ponga cómodo. 

Kendrick todavía no está en paz consigo mismo, pero al menos parece haber encontrado el mantra para no perder la cordura. BE HUMBLE.