Este fotógrafo francés muestra fragmentos de edificios e infraestructuras urbanas en perspectivas muy particulares, creando imágenes cercanas al constructivismo pictórico con elementos reconocibles del entorno. Matthieu Venot (Brest, Francia, 1979), de formación autodidacta, prefiere la parte al todo, ser implícito a explícito, insinuar más que enseñar. Al ver sus fotos debemos imaginar el resto del conjunto o quedarnos con ese detalle de color pastel y cielo azul y aprender a disfrutarlo, adentrarnos en este “mundo” compuesto por los ángulos seleccionados.


Aunque parezca tarea fácil, las imágenes de Venot requieren una vista refinada para detectar aquellos fragmentos que merecen ser protagonistas en representación del conjunto, así como encontrar el día perfecto con el clima despejado para salir a tomar fotos. Lo cierto es que no hay nada en las fotos de Venot que nos haga sentir mal, y eso ya es algo, pero sí hay mucho que nos hace sentir curiosidad. El resultado logra transformar lo más anodino en un universo que merece la pena conocer, visitar y recorrer, sin apenas presencia humana.