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Marcar lo que te marca
1970. Gembloux, Bélgica
flickr.com/christopheszpajdel

Por Mario Cuche.

“El Art Nouveau representa valores que comparto, como el culto a la naturaleza, la belleza, la elegancia, lo misterioso”

“Me encantan los logos de las bandas chilenas”



Esta es la historia de un hombre que contribuyó a formar la identidad de su estilo musical favorito, sin cantar ni tocar instrumentos.

Es 1977, Christophe Szpajdel tiene 7 años. Black Sabbath y Kiss atraviesan sus ojos y oídos infantiles, marcando el inicio de su amor por los sonidos y la estética del rock más pesado que ha conocido. La década siguiente Venom, Slayer y Kreator profundizan su encanto, llevándolo hacia la escena metalera underground oscura. Nacía el black metal, y poco después empezaba la carrera de un hombre que marcaría este género musical tanto como éste lo había marcado a él. Pero Szpajdel no lo hizo metafóricamente, sino de un modo concreto: con logos.

Reconocido desde hace mucho como el Señor de los Logos (lo cual refrendó en 2010 con la publicación de un libro recopilatorio de su trabajo titulado Lord of the Logos), Christophe lleva más de dos décadas especializado en el diseño de emblemas para bandas de black y death metal. Con miles de creaciones de su autoría, repasar los grupos que han contado con su trabajo sería un despropósito (puedes ver varios en las páginas que vienen); dejémoslo en que sus trazos están presentes en discos de cientos de bandas, principalmente de Europa y EE.UU. La historia, entre los amantes de la escena, es conocida: Szpajdel comenzó diseñando logos para grupos que le gustaban, sin cobrar otra cosa que unos cuantos discos de los mismos, para venderlos y ayudar a difundir su música preferida. Trabajos para algunas bandas icónicas del género –o subgénero–, como Emperor, lo hicieron ganar fama en varios países. Pasaron los años, se consolidó como el mayor especialista, y sigue hasta hoy haciendo nuevos diseños.

“Diría que me tomó 20 años establecerme. Sentí que mi madurez llegó cuando, durante el año 2006, exploré nuevos horizontes y me radiqué en Exeter (Inglaterra), donde creo que me quedaré por el resto de mi vida. Aquí empecé a apreciar las cosas y a esforzarme por crear logos maduros, con más poder y énfasis, y que no sólo fueran estéticos visualmente, sino también funcionales y versátiles, para que pudieran destacarse por sí solos o en la intrincada carátula de un álbum”.

Art Noveau y un chileno entre sus influencias



Su talento se desarrolló de manera instintiva, ya que nunca estudió formalmente arte o diseño. Sin embargo, el gusto por el Art Nouveau es esencial en su desarrollo. “El Art Nouveau representa valores que comparto, como el culto a la naturaleza, la belleza, la elegancia, lo misterioso. Es muy orgánico, sus líneas son más redondeadas que angulares, es increíblemente plástico, flexible y versátil. Con algunos cambios o adiciones un logo en este estilo puede fácilmente hacerse más agresivo o sensual o, usando más líneas rectas, cercano al Art Deco”.

La pasión por su trabajo lo ha llevado a investigar y buscar referentes en todo el mundo. Su lista de influencias parece interminable: “Frank Lloyd Wright, Louis Sullivan, Louis Comfort Tiffany, Víctor Horta, Héctor Guimard, Peter Behrens, Claud W. Beelman, Timothy Pflueger, Alphonse Mucha, Rene Paul Chambellan… y algunos artistas con los que estoy en contacto como Amy Cummins, Jamie Malone, Jeremy Regnum, Phil Kyle, Amy McCarthy, Karen McGammon, Melanie Knight, Alvin Pankhurst… la lista es enorme, podría escribir un libro con quienes me inspiran”.

Esta búsqueda constante de nuevos referentes le permitió conocer a un chileno por quien siente total admiración. “Me encantan los logos de las bandas chilenas, como Execrator o Sadism, y Chile tiene a uno de los mejores artistas de todos en el ámbito: Daniel Desecrator Corcuera. Él es un maestro absoluto y he mirado mucho su trabajo cuando necesito inspirarme. Sabe exactamente cómo hacer logos poderosos, fuertes y malignos al mismo tiempo. Nunca, pero nunca, he visto un mal logo de Daniel Desecrator, todos los logos que le he visto son 100% perfectos, y lo digo en serio”.

Ampliar las posibilidades



Después de tanto tiempo diseñando logos para bandas de black metal, Christophe ha comenzado a desear hacer cosas nuevas. “Quiero desarrollar tipografías completas. Me encantan el alfabeto georgiano y el sánscrito, y creo que puedo basarme en ellos. También me gustaría hacer una tipografía de estilo Art Nouveau”.

La competencia en el mercado también es un factor en su anhelo de diversificarse. “Creo que la especialización es buena, pero la diversidad es aún mejor. Si tuviera la oportunidad de hacer el logo de una banda que me gustara de otro estilo musical, la tomaría, porque si no lo hiciera, alguien más saltaría para hacerlo inmediatamente. Actualmente hay muchos diseñadores modernos que se demoran 5 minutos en hacer un logo. Usan Paint o Photoshop, clic-clac, clic-clac, copiar-pegar, cambiar colores, aumentar brillo, bam-bing-bong-badaboum, trabajo listo. Conozco artistas que pueden producir 1.000 logos en un mes gracias al uso de la tecnología. No es mi forma. A mí me gusta trabajar empezando con el lápiz y poniendo cada letra en armonía”.