Choque Pixaçao

Varios | Por hace 8 años.
Este contenido viene de la versión anterior de nuestro sitio. Puede que no se vea 100% correcto ;)



Choque – Pixaçao @ Flickr

Hoy en Sao Paulo hierve un movimiento semi-organizado de jóvenes que expresan en las paredes de la ciudad su descontento, una ira incomunicable que surge como reacción a la exclusión social. Se trata de los pixadores. A principios de los ochenta, cuando este peculiar movimiento pictórico-protestante empezaba a tomar forma, nace también un hombre que hoy se hace llamar CHOQUE; se trata de un joven fotógrafo que se ha dedicado a seguir y a estudiar este movimiento cultural. Así, será a través de su trabajo fotográfico que nos aproximaremos al peculiar mundo de este singular fenómeno pictórico.

El PIXACAO consiste en una protesta llevada a cabo por jóvenes que han sido expulsados de una ciudad que crece inexorablemente. Pero ?quién los expulsó? Nadie. Todos. No hay otro culpable que la mismísima ciudad y todos sus habitantes, de manera que es precisamente contra ella que las emprenden los pixadores: atacan a la ciudad, a la sociedad y a todo su establishment. Se trata de un ataque a escala extra-humana, una protesta que se parece más a un grito que a una palabra. Los oídos a los que se dirige ese grito son los oídos de toda la ciudad; el pixacao busca quedar como una cicatriz imborrable, y es por eso que se asienta en edificios olvidados y rincones oscuros; porque, a diferencia del graffiti que conocemos nosotros, el pixacao no busca llamar tanto la atención del transeúnte: antes que eso busca permanecer y encontrar su lugar, no importa dónde, siempre y cuando sea en la ciudad.

Sin embargo, últimamente el pixacao ha atacado con sus figuras violentas e ininteligibles una serie de espacios destinados a albergar exposiciones artísticas. Respecto a este fenómeno, y sobre todo por lo ocurrido en la 28? bienal de Arte de Sao Paulo, han surgido una serie de reflexiones respecto al valor artístico de esta expresión, poniéndose en duda, a su vez, el valor artístico de otras expresiones criticadas por el pixacao, aquellas que tienen como fin la comercialización: los pixadores aborrecen el comercio en general, ese comercio que desde hace siglos es el único objetivo de las ciudades y de cada una de sus células: nosotros, los seres humanos. El pixacao choca contra la cultura comercial, contra el mercantilismo, para ensuciar con escrituras obscuras, indigeribles, un mundo que busca ser antes que todo práctico. El pixacao no es práctico » no sirve para nada » no sirve a nadie » no es siervo de nadie: se manda solo y va a donde quiere, manifestándose sin vergüenza ni temor en cualquier lugar de la ciudad. Es así como el pixacao plantea una crítica a la situación actual del arte en general, en tanto lo acusa de estar más preocupado de lo comercial que de cualquier otra cosa.

Luego, está la pregunta respecto a si el pixacao es arte o no. Choque considera que sí. Otros investigadores consideran que hoy en día “arte” es un término que se utiliza para legitimar económicamente algunas prácticas creativas, de manera que no tendría sentido interrogarse si el pixacao es arte. El problema comienza en un punto que sigue irresuelto hasta el día de hoy, y que resulta del todo iluso suponer que algún día llegará a ser resuelto: se trata de la posibilidad de una definición final de “arte”. Hay muchas proposiciones, pero más son los desacuerdos, y el fenómeno pixacao, lejos de aportar luces para una eventual respuesta definitiva, suma interrogantes que agrandan este inmenso e intrincado problema filosófico y social.

Lo que sí podemos decir, y con toda seguridad, es que el pixacao es algo muy singular, un nuevo modo de expresión política y estética que se caracteriza por su descentramiento, por su acción masiva y anónima, por su espíritu confrontacional y desinteresado, que se muestra en bloque, atacando en silencio y sin piedad todo lo que forma parte de la oficialidad.



?Quién es Choque?

Soy una persona que intenta sobrevivir en esta ciudad caótica (São Paulo), y que eligió la fotografía como instrumento de autodefensa.

?Cómo nace tu acercamiento e interés por el pixacao?

Fue durante mi adolescencia. Yo vivía en la zona norte, y en esos sectores se podía ver a muchos pixadores haciendo lo suyo. Estoy hablando de los años 2001 y 2002. Siempre me impresionó la forma en que se organizaban y la audacia de sus acciones. Primero me dediqué a coleccionar “folhinhas”, que son hojas blancas en la que los pixadores escriben sus firmas para intercambiarlas; la foto llegó mucho más tarde, en el año 2006. Luego, cuando ya llevaba un tiempo fotografiando, empecé a interesarme más por el rodaje de algunos ataques de pixadores y también por la investigación del fenómeno. El pixacao de São Paulo no es nuevo, existe hace más de 30 años, pero aún no ha sido estudiado a fondo; se trata de una práctica que permanece muy oculta aún y que no ha sido estudiada debidamente, entre otras cosas, porque el acceso a ella es difícil.

?Podrías darnos algunas reseñas históricas según cómo entiendes tú que se ha dado la historia del pixacao?

Se cree que el pixacao surgió en los 80s debido a que en un hombre mayor, llamado Tu Tózinho, se puso a escribir en diferentes muros de Sao Paulo una frase publicitaria para su negocio de crianza de perros guardianes de raza. El rayado decía “FILA DOG KM 26”, porque la raza de perros que él vendía era el “Fila Brasilero”.
Sorprendentemente, ese letrero publicitario creó mucha curiosidad en toda la ciudad, ya que para entonces no existía nada de graffiti ni de rayados en Sao Paulo; así, “Fila dog” terminó transformándose en una leyenda urbana que poco a poco fue motivando a los niños a rayar los muros; y esos niños fueron creciendo y dándole cada vez más forma al pixacao como lo conocemos hoy.



?De dónde viene el término “pixacao”?

Se trata de un término popular brasileño que en realidad se escribe con CH y no con X, pero los pixadores prefieren escribirlo con X para diferenciarlo de otros tipos de graffiti que ya existían en Sao Paulo, como el graffiti político contra la dictadura militar brasileña, por ejemplo. O, más precisamente, es para recalcar que el pixacao no es en realidad un estilo de graffiti, sino más bien otra cosa muy distinta que, sin embargo, tiene las mismas raíces: ambos son ilegales y sus intervenciones urbanas hacen uso del mismo medio (la ciudad) y las mismas herramientas (aerosol, pintura de látex), y además ambos movimientos –graffiti y pixacao– han surgido como una respuesta de los jóvenes que viven en la periferia, producto de la fuerte exclusión que ha tenido lugar en ciudades como esta.

Si todo arte es guerra y a tu juicio el pixacao es arte, ?contra qué combate el pixacao?

Yo creo que el acto de pixar es una reacción natural que se produce en un sistema corrupto y precario. Es un modo de volver a la ciudad, de volver al centro, por parte de los relegados. Mucha gente ha quedado esparcida en la periferia de la ciudad, en lugares que “no existen”; pero algunos deciden volver, con todo el odio que esto implica, para decir: “No me gusta, pero sé que existo”.
El alegato presente en el pixacao es indirecto. No es para ser leído y comprendido por la sociedad. Es una agresión estética, no simbólica. Una agresión que aparece en la ciudad como un síntoma de una enfermedad social crónica. Cuando los chicos están pixando la ciudad, están “siendo” las tripas de la ciudad. Todos problemas sociales de Sao Paulo (drogas, delincuencia, educación pública deficiente, falta de vivienda y alimentación, etc.) han formado parte del crecimiento del pixacao.

?Por qué crees que es en Brasil donde se dio este estilo tan diferente y original?

Brasil como tal es un país muy nuevo, y todavía le quedan muchas cosas por descubrir respecto a su identidad cultural. Su amplia mezcla de toda clase de estilos artísticos, estéticos y culturales favorece que aparezcan cosas nuevas, únicas y sorprendentes. Europa no nos ofrece casi nada nuevo en términos de arte, puesto que su identidad ya está clara hace mucho tiempo, y eso los hace perder posibilidades de expresión.



?Cómo se desarrolló la tipografía del pixacao? ?Qué se ha podido reconstruir respecto a su historia?

Existen dos elementos básicos que influyen en la formación de la tipografía pixacao: la topografía de São Paulo, que tiene un número absurdo de edificios, y los logos de las bandas de rock anglosajonas de los 80s, que solían utilizar tipografía semejante a la del alfabeto rúnico escandinavo.
Las líneas rectas que forman una serie de ángulos –que son características de la tipografía del pixacao– tienen que ver con las líneas arquitectónicas de los edificios; así, el mapa de Sao Paulo pasa a ser una especie de libro de caligrafía gigantesco en el que los pixadores son los encargados de llenar todos los espacios en blanco. Estas líneas rectas del pixacao vienen a romper con la estética graffitera neoyorkina para crear algo nuevo, mucho más relacionado con la arquitectura. El pixacao entra a lugares mucho más recónditos que el graffiti y usa todos los espacios disponibles, hasta los últimos pisos de los edificios; es por esto que hoy todavía es posible encontrar pixaciones hechas veinte años atrás.
Por otro lado, como les decía, fue la música hardocre la encargada de hacer llegar el alfabeto rúnico a Brasil. Las runas fueron creadas en Europa hace más de dieciocho siglos, influenciadas por símbolos de alfabetos mediterráneos más antiguos. Pero las runas fueron adquiriendo un carácter más oculto que el del resto de los alfabetos mediterráneos, y fueron viajando silenciosamente por el tiempo, pasando a formar parte de muchas culturas muy distintas –desde cristianos hasta nazis, desde vikingos hasta magos–, entre las cuales hoy podemos contar nada menos que la de los suburbios de Sao Paulo.

?Qué quiere decir lo que escriben?

En general lo que está escrito son los nombres de los grupos de pixadores, o el nombre de cada uno de ellos. Pero en realidad no importa mucho lo que está escrito: lo que importa realmente es cómo fue escrito. La estética de las letras es más importante que el contenido.

?Cómo se organizan?

Hay pixadores que pintan solos, hay grupos de pixadores, y también hay asociaciones de diferentes grupos de pixadores, que construyen un símbolo en común.

?Y existen pixadores individuales que se hayan hecho conocidos?

Sí, claro que los hay. Muchos. Pero lo más común es ver pixaciones de grupos. El pixacao es un movimiento que da la bienvenida a la comunidad, al contrario de Graffiti, que valora la individualidad del graffitero.



Como tú dices, el pixacao da la bienvenida a la comunidad, pero debe tratarse de una comunidad exclusiva de pixadores, pues tenemos entendido que esta bienvenida no está abierta a toda la comunidad.

Claro. Los pixadores se han mostrado reticentes a aceptar otras expresiones, como por ejemplo el graffiti, por considerarlas comerciales y porque diversas situaciones sociales han provocado cierto enfrentamiento entre estos dos estilos. En un principio (años 80s) tanto el graffiti como el pixacao eran despreciados por la gente, pero últimamente ha habido una fuerte publicidad en medios de comunicación oficiales a favor del graffiti, debido a que éste es mucho más colorido y menos agresivo. Debido a esa publicidad, muchos alcaldes y dueños de muros han optado por cubrir con graffiti las superficies que estaban rayadas con pixaciones. Esto, naturalmente, ha provocado un clima de tensión entre pixadores y graffiteros, razón por la cual hoy ya no se respetan los espacios ocupados.
Al final todo ha recaído sobre los pixadores, que hoy se han convertido en uno de los grupos sociales más marginados de la ciudad de Sao Paulo.

Durante el año pasado hubo varias acciones por la parte de los pixadores. Estas acciones fueron llevadas a cabo en diferentes lugares relacionados con el mundo del arte. ?Qué piensas respecto a estos ataques?

De hecho fueron cuatro ataques: en la universidad de Bellas Artes, en un espacio cultural, en la galería Choque Cultural, que es de uno de los más conocidos grupos de graffiti de Sao Paulo, y el último y más famoso, en la 28? Bienal de Artes de São Paulo.
En mi opinión, los ataques son un intento de legitimar el pixacao como una de las más importantes expresiones artísticas de Sao Paulo. Lo más interesante es que estas acciones mantienen todas las características que siempre ha tenido el pixacao, partiendo por su ilegalidad. Después de estos ataques el pixacao se ha vuelto más odiado que nunca por la opinión pública. Sin embargo, al mismo tiempo, esto ha suscitado mucho interés por comprender el fenómeno.

Háblanos de la serie de fotografías que estamos presentando en este número de Joia Magazine.

La serie de fotos expuestas en Joia es una selección de un trabajo que realicé durante dos años en las calles de Sao Paulo, en noches y madrugadas de intenso trabajo por parte de los pixadores. Hubo varias situaciones más críticas, constantemente se respiraba el peligro, sobre todo tras el ruido de las armas de fuego de los policías y los ataques de personas que defendían sus muros. Muchas veces pensé que no llegaría de vuelta a casa. Pero esto no se los cuento para darle glamur al pixacao, sino sólo para describir lo que es en realidad. Y la realidad es que el pixacao es un arte muy agresivo que se da en un contexto de mucha violencia. Tiene consecuencias y trae daño a otros. Y todo lo que busco con mi trabajo es dar cuenta de la pertinencia de la expresión.

?Qué opinas de la frase “el verdadero graffiti de Sao Paulo es el pixacao”?

Esta frase quiere decir que el pixacao en sao Paulo tiene la misma importancia que el graffiti en Nueva York. Y, en mi opinión, en lo que ocurre en Sao Paulo es un fenómeno más importante que el que ocurrió tiempo atrás en Nueva York.

?Cuál crees que es el futuro del pixacao?

Hoy el movimiento preponderante en el mundo entero es el graffiti, pero tomando en cuenta el número de adeptos y el revuelo comunicacional de los últimos meses, creo que el que lleva la delantera es el pixacao. Efectivamente, creo que el pixacao puede tomar el mismo curso que el graffiti, y llegar a todas partes del mundo. Ya, desde hace muchos años, ha migrado a otros estados brasileños. También, he visto recientemente en internet a un ruso cuyo proyecto también se inspira en el pixacao. Creo que es cosa de tiempo; mientras aparezca más material documental respecto al fenómeno del pixacao, más libros y más películas, ¡entonces este polémico modo de confrontación va a apoderarse del mundo!