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Antes que todo, dar crédito a quien lo merece: lo que viene aquí es poco más que la traducción de una reflexión de Mikolai, columnista de Lifelounge. Con mucha lucidez -y más que un poco de arbitrariedad pueden alegar algunos-, él asegura que los álbumes de hip hop que han marcado diferentes épocas se caracterizan por tener carátulas ilustradas.

Mikolai empieza su explicación con un dato que es difícil de discutir: para ser un género que se supone involucra una mezcla de creatividad, individualidad y reinterpretación del pasado, la gran mayoría de las portadas de sus discos son genéricas. Un tipo parado al lado de un auto, dos tipos con mujeres alrededor… y de ahí no se sale mucho.

Pero cuando en el hip hop las carátulas son ilustradas, no sólo destacan por ser más coloridas y originales; también indican que el disco que envuelven tiene algo fresco, arriesgado y de vanguardia en su interior.

Como ejemplos pone las siguientes producciones: Uptown Saturday Night, de Camp Lou; Doggystyle, de Snoop Doggy Dogg;  De La Soul is Dead, de De La Soul; Stress: The Extintion Agenda, de Organized Konfusion; Liquid Swords, de GZA; Licensed to Ill, de Beastie Boys;  Aquemini, de Outkast; Operation: DOOMSDAY, de MF DOOM; Graduation, de Kanye West; The Unseen, de Quasimoto; y Lord Willin’, de Clipse.